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Por:
Miguel Angel Beteta Garmendia
Ingeniero Químico
Graduado en Dirección
de Empresas ICADE
Fundador y Director
Gerente de Sociedad Española CCI
Director Técnico de
CCILAB
En este año 2009 que ha finalizado, se ha celebrado el 40 aniversario de
la llegada del hombre a la Luna y de la participación científica
española en el análisis de las muestras lunares facilitadas por la NASA
a la Junta de Energía Nuclear dentro del proyecto de intercomparación
internacional de los resultados analíticos.
Televisión Española ha emitido un excelente reportaje de estos hechos,
realizado por el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca, cuyo vídeo
os proporciono al final de este pequeño relato histórico de mi
participación personal.
La historia de mi participación es esta:
Yo trabajaba en la Sección de Radioisótopos de la División de Química
Analítica de la JEN, durante un periodo de casi 9 años, pasando de la
categoría de ayudante de investigación a la de investigador A3, como
ingeniero químico (nombramiento que me notificó personalmente el
Director D. Julio Petremén).
Un día, el Jefe de la División, Dr. Fernández Cellini, me dijo que me
habían asignado a la Sección de Activación Neutrónica y que a partir de
aquel momento pasaba a colaborar directamente con el Dr. Antonio Travesi
Jiménez en el proyecto de análisis de las muestras lunares entregadas
por la NASA, de forma exclusiva.
La asignación fue un honor que acaté de inmediato. He de reconocer que
me inquietó, no solo por la responsabilidad que ello acarreaba para mi,
sino también por el riesgo radiactivo que sabía que ello suponía, habida
cuenta de que una muestra tan valiosa e irrepetible solo se podía
irradiar y tratar de una forma manual y personalizada, y no por el
sistema neumático habitual, como así sucedió efectivamente.
Mi primera misión fue aprender el manejo del analizador multicanal que
nos acababa de llegar, cuya complejidad era notoria, y en el cual se
realizaría el espectrograma isotópico que nos permitiría conocer la
composición de la Luna: Los átomos de Luna una vez bombardeados con
neutrones procedentes de la fisión nuclear del Uranio 235, se vuelven
radiactivos, de tal manera que analizando las energías emitidas por los
radioisótopos generados, identificativos de cada átomo de materia, nos
permitirían conocer la composición de la Luna; como así fue.
Yo personalmente extraje la muestra irradiada directamente del núcleo
del reactor nuclear JEN1 en presencia de un técnico de seguridad nuclear
(Geiger en mano), la tomé mediante un recogedor de aluminio con un mango
de más de dos metros de largo dotado de un recipiente cilíndrico en el
extremo (con el fin de reducir al máximo la dosis de radiactividad
recibida), y la traslade rápidamente al analizador multicanal para su
inmediato análisis espectrorradiométrico y obtención del resultado final
ya conocido.
Como consecuencia de todo el proceso realizado personalmente por mí, yo
aparecí en primera posición en la lista de las personas que habían
recibido la máxima radiactividad del mes en sus dosímetros personales,
publicada en el tablón de la sección de medicina y seguridad,
preocupación que me acompañó durante muchos años de mi vida.
Volviendo al reportaje de TV1, y como consecuencia de un artículo que yo
había escrito relacionado con mis trabajos en la Junta de Energía
Nuclear y mi participación en el Proyecto de análisis de la NASA, se
puso en contacto conmigo el redactor de TVE D. Carlos Ruscalleda Roca
manifestándome su intención de realizar un reportaje sobre el
particular.
Tras responder a sus cuestiones y escuchar mi relato, me preguntó si
estaría dispuesto a ponerme delante de una cámara para dicho reportaje
dado que le había sido imposible contactar con el Dr. Antonio Travesi.
Yo le dije que aceptaría solamente si finalmente fuera imposible
localizar al que fuera mi jefe el Dr. Travesí. Para ello le facilité la
posible vía de contacto con él, afortunadamente lo localizó y por tanto
pudo realizar la entrevista al protagonista directo de la recepción de
las muestras de la NASA.
D. Carlos Ruscalleda me manifestó su agradecimiento, me transmitió la
alegría del Dr. Travesí al saber de mi, y me prometió enviarme el video
del reportaje “¿Te acuerdas?. 40 años de la llegada del hombre a la
Luna”, el cual he recibido y he enviado a YouTube para que quede
publicado como testimonio histórico de los hechos.
Desde aquí vuelvo a felicitar a D. Carlos Ruscalleda por su excelente
reportaje y profesionalidad, le doy las gracias por su cordialidad, su
paciencia y su amabilidad al enviarme el video prometido, el cual he
valorado enormemente, dado que representa un importante capítulo de mi
vida. Le quedo eternamente agradecido y a su disposición para futuras
colaboraciones.
En la entrevista de D. Carlos Ruscalleda Roca al Dr. Travesi Jiménez se
ve en el dossier de prensa que muestra y señala con el dedo, la
fotografía publicada por los periódicos de la época, en la cual estoy yo
sentado y él de pie, realizada el día de la rueda de prensa celebrada en
la Junta de Energía Nuclear, en la Avda. Complutense de Madrid, hace
casi medio siglo.
LA COMPOSICION DEL POLVO LUNAR.
El análisis del polvo lunar obtenido mediante activación neutrónica en
la JEN dio como resultado que los 45 elementos químicos analizados,
existentes en las muestras lunares, se encontraban idénticamente en la
Tierra. No obstante, desde el punto de vista geológico, otros
departamentos afirmaron que la composición mineralógica era diferente
respecto de los minerales comúnmente existentes en nuestro planeta.
La intercomparación de los análisis finales concluyó que casi la mitad
es cristal de dióxido de silicio, creado por los meteoritos que golpean
la luna. Estos impactos, los cuales han ocurrido por miles de millones
de años, funden la tierra superficial en cristal y rompen la misma en
pedazos minúsculos de color negruzco. En el polvo lunar predominaba el
hierro, calcio y magnesio, unidos con minerales tales como la olivina y
piroxeno, además del resto de las trazas de elementos químicos
mencionados.
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