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Definimos como
cámara de ensayos sensoriales
a una cámara bioclimática capaz de recrear, a escala de laboratorio,
cualquier condición natural o artificial que se pueda encontrar en
cualquier parte del planeta o del universo accesible, en cada una de las
diversas circunstancias y formas posibles, tanto de tipo adverso como de
entorno vital.
No solo condiciones ambientales climatológicas tales como la
temperatura, la humedad, el viento, las radiaciones solares, la lluvia,
la altitud, la contaminación etc., sino también los sonidos, las
imágenes y los olores. Es decir, cualquier factor sensorial capaz de
afectar al comportamiento humano, a la estimulación de sus respuestas
fisiológicas y psicológicas y a su sensibilidad.
En la memoria de los individuos existen recuerdos negativos y positivos
de muy diversa índole, muchas veces activados por determinadas imágenes,
olores y sonidos, mezclados con diversas combinaciones de sensaciones de
frío, calor, lluvia, etc.
Para ello, en este tipo de cámaras, las paredes están formadas por
pantallas iluminadas representativas de diversos paisajes o entornos,
con sus correspondientes olores y sonidos, unidos a las diversas
condiciones microclimáticas correspondientes, de modo que los grupos
humanos puedan sentir estímulos y desarrollar sus respuestas en las
mismas condiciones que las reales, de forma totalmente monitorizada.
Las cámaras bioclimáticas de simulación sensorial no solo son un
importante medio de investigación para estudiar los condicionantes que
pueden afectar a la salud física y mental de las personas bajo diversos
entornos, sino también y en definitiva, para lograr el objetivo de
obtener el máximo bienestar ciudadano, sin olvidar la seguridad de los
trabajadores durante el desempeño de sus diversas actividades
productivas, el rendimiento de los deportistas de élite bajo diversas
condiciones, etc.
Si sometemos a los individuos a pruebas de esfuerzo variando todos los
factores ambientales y sensoriales mencionados, podremos sacar grandes
conclusiones no solo para obtener su bienestar, sino para obtener su
máxima seguridad y rendimiento.
En materia de seguridad, y según las estadísticas, España ocupa uno de
los primeros puestos en el ranking de siniestralidad laboral en Europa y
no solo cabe demonizar a los empresarios.
Las administraciones deben poner los medios de investigación necesarios
para determinar las características exigibles definitorias de cada
actividad y para estudiar las respuestas personalizadas de los
trabajadores en las condiciones ambientales específicas bajo las cuales
se desarrollan los diversos tipos de tareas.
Es necesario que las autoridades se involucren en temas de formación, y
en el desarrollo de los métodos de determinación de las aptitudes
fisiológicas y psicológicas necesarias para garantizar la seguridad de
los individuos en el desempeño de cada tipo de tarea.
En lo que al estudio de los entornos ambientales se refiere, en
ocasiones los trabajadores y los deportistas han de desarrollar su
actividad en condiciones climáticas extremas, bajo las cuales no todas
las personas van a presentar las mismas capacidades, ni respuestas
fisiológicas y psicológicas adecuadas, pudiendo desencadenar respuestas
muy diferenciadas.
En este sentido es necesario seleccionar medios de protección ambiental
científicamente estudiados para cada tarea en particular, efectuar
entrenamientos en dichas condiciones, e investigar el comportamiento de
las personas cuando están sometidas a dichas condiciones ambientales
bajo ejercicios de esfuerzo.
Para estudiar el comportamiento humano en cada entorno laboral, existe
la posibilidad de utilizar grandes cámaras climáticas capaces de simular
aquellas condiciones ambientales semejantes a las que tendrían que estar
sometidos los individuos durante el desarrollo de sus actividades.
A este respecto CCI desarrolla cámaras climáticas capaces de simular
condiciones ambientales extremas cambiantes, con ciclos térmicos que
varían de frío a calor en tiempos predeterminados, generación de
presiones variables, atmósferas contaminantes, simulación de polvo,
radiaciones solares intensas, altas y bajas temperaturas, viento,
lluvia, ozono, hielo, etc., así como también bajo la recreación de
olores, sonidos e imágenes adaptadas a cada ambiente.
Para evitar posibles efectos fóbicos en los individuos sometidos a
estudio, estos pueden ser monitorizados desde el exterior mediante
sensores inalámbricos "Pulse Oximeter" vía Bluetooth, además de permitir
el registro informatizado de las constantes fisiológicas, tanto en
condiciones de reposo como de estrés bajo condiciones climáticas
variables.
CCI ha fabricado cámaras de estas características para centros de
prestigio tales como el Consejo Superior de Deportes, Centro de Alto
Rendimiento Deportivo de Sant Cugat, etc., (ver vídeos de las noticias
de los telediarios TV1 concernientes a la aplicación).
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