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Raro es el día en que
no nos encontremos con alguna mala noticia relacionada con los
accidentes laborales.
Según los datos
facilitados por el Ministerio de trabajo y Asuntos Sociales, el pasado
año 2008 murieron en España por accidente laboral 1.191 personas, 10,9%
menos que en el año anterior; probablemente como consecuencia de la
fuerte presión ejercida por la vigente Ley de Prevención de Riesgos
Laborales.
A la hora de analizar
las causas de los accidentes y la atribución de responsabilidades, las
autoridades legislativas y judiciales tienden a basarse en el principio
de protección del "más débil", sin entrar en más consideraciones. Pero
en realidad, la responsabilidad se extiende subsidiariamente a un mayor
elenco de actores:
1) En ocasiones algunos
trabajadores hacen caso omiso de los medios de protección que han sido
puestos a su alcance.
2) Muchos empresarios
incumplen la legislación en materia de protección laboral.
3) Las administraciones
deben poner los medios de investigación necesarios para estudiar las
características exigibles definitorias de cada actividad y para estudiar
las respuestas personalizadas de los trabajadores en las condiciones
ambientales específicas bajo las cuales se desarrollan los diversos
tipos de tareas. Es necesario que se involucren en temas de formación, y
de los métodos de determinación de las aptitudes fisiológicas y
psicológicas necesarias para garantizar la seguridad de los trabajadores
en el desempeño de cada tipo de tarea.
En lo que al estudio de
los entornos ambientales se refiere, en ocasiones los trabajadores han
de desarrollar su actividad en condiciones climáticas extremas, bajo las
cuales no todas las personas van a presentar las mismas capacidades, ni
respuestas fisiológicas y psicológicas adecuadas, pudiendo desencadenar
cuadros de riesgo muy diferenciados.
En este sentido es
necesario seleccionar medios de protección ambiental científicamente
estudiados para cada tarea en particular e investigar el comportamiento
de los trabajadores cuando están sometidos a dichas condiciones
ambientales.
Para estudiar el
comportamiento humano en cada entorno laboral, existe la posibilidad de
utilizar grandes cámaras climáticas capaces de simular aquellas
condiciones ambientales semejantes a las que tendrían que estar sometios
los trabajadores durante el desarrollo de las actividades laborales.
A este respecto CCI
desarrolla cámaras climáticas capaces de simular condiciones ambientales
extremas cambiantes, con ciclos térmicos que cambian de frío a calor en
tiempos predeterminados, generación de presiones variables, atmósferas
contaminantes, simulación de polvo, radiaciones solares intensas, altas
y bajas temperaturas, viento, lluvia, ozono, hielo, etc.
Además, con las cámaras
climáticas de simulación CCI se puede estudiar el comportamiento humano
de los trabajadores cuando están sometidos a esfuerzos físicos,
simultaneados con las condiciones climáticas correspondientes a cada
grupo de tareas.
Las personas objeto del estudio pueden
ser monitorizadas desde el exterior mediante sensores inalámbricos
"Pulse Oximeter" vía Bluetooth, además de permitir el registro
informatizado de las constantes fisiológicas del individuo, tanto en
condiciones de reposo como de estrés bajo condiciones climáticas
variables, (ver vídeo de la noticia del telediario TV1 concerniente a la
aplicación con una cámara climática CCI para deportistas).
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