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Imagen: HP3 on the Martian Surface: NASA's InSight lander set its heat
probe, called the Heat and Physical Properties Package (HP3), on the
Martian surface on Feb. 12, 2019.
Image
Credit: NASA/JPL-Caltech/DLR |
El
clima de Marte es más extremo que el que podemos encontrar aquí en la
Tierra, además, tormentas de polvo a escala planetaria originadas por
fuertes vientos lo azotan frecuentemente.
Desde
una simple observación visual, las diferencias entre la Tierra y Marte
son notorias; en la Tierra predominan los colores blancos y azules,
correspondientes a las nubes y a los océanos, y los marrones de los
continentes. Por el contrario, Marte ofrece tonalidades rojizas,
provocadas por óxidos de hierro.
Por
hallarse Marte mucho más lejos del Sol que la Tierra, sus climas son más
fríos, y tanto más por cuanto la atmósfera, al ser tan tenue, retiene
poco calor; de ahí que la diferencia entre las temperaturas diurnas y
nocturnas sea más pronunciada que en nuestro planeta. A ello contribuye
también la baja conductividad térmica del suelo marciano. La duración
del día y de la noche en Marte, es prácticamente la misma que en la
Tierra, de 24h y media aproximadamente.
Marte
tiene una tenue atmósfera, compuesta esencialmente de dióxido de carbono
(95.32%), nitrógeno (2.7%) argón (1.4 %) y unas trazas de oxígeno
(0.13%). La de la Tierra, por el contrario, está compuesta esencialmente
de nitrógeno (78.1 %), oxígeno (20.94%), argón (0.93%) y una cantidad
variable del dióxido de carbono (alrededor del 0.035%). Las temperaturas
medias varían en gran medida: -55 grados centígrado (ºC) en el caso de
Marte, con mínimas del orden de -133ºC y máximas de unos +27ºC; y de una
media de unos +15ºC en el caso de la Tierra, con mínimas de -89.4ºC (en
Vostok, Antártica) y máximas de +58ºC (en El Azizza, en Libia). Sin
embargo, la temperatura media de la Tierra está afectada por el efecto
invernadero provocado por los gases de la atmósfera, principalmente el
dióxido de carbono, el vapor de agua, el ozono y el metano. De no ser
así, la temperatura media sería unos 33 grados más baja, alrededor de
los -18ºC, y por lo tanto el agua estaría en estado sólido en la mayor
parte del planeta.
La
comparación de los perfiles en altura de ambos planetas muestra que
ambos son bien distintos: mientras que la mayor parte de la masa
continental terrestre se concentra en el hemisferio norte, en donde por
otra parte no existe un continente polar, en Marte el hemisferio
septentrional está dominado por la depresión Vastitas Boreales, con una
profundidad de miles de metros, el punto en el cual la presión de su
atmósfera es de 6.1 milibares, donde se localiza el punto triple del
agua, definido como el punto en el punto triple del agua, en el cual
convive una sustancia en estado sólido, líquido y gaseoso de manera
simultánea.
En el
caso del agua, los valores exactos son 273,16 K (0,01°C) y a una presión
de 6,1173 milibares. Por tanto, en profundidad, sería posible encontrar
agua líquida si la temperatura fuera lo suficientemente alta.
Contrariamente a lo que sucede en Marte, el hemisferio Sur terrestre
está dominado por océanos y mares, aunque varias masas continentales,
que se alzan sobre el nivel del mar a alturas considerables (como es el
caso de la meseta antártica) destacan sobre su perfil topográfico. La
situación marciana es más uniforme. La mayor diferencia está en la gran
cantidad de agua en estado sólido que se concentra en el Polo Sur
terrestre. Éste tiene una superficie de unos 14 millones de kilómetros
cuadrados en verano, pero puede dilatarse, al incluir las banquisas,
hasta los 30 millones. En contraposición, el tamaño que alcanza la
Antártida marciana es mucho menor, de unos 140,000 kilómetros cuadrados,
y su composición es muy distinta, ya que domina, el hielo seco.
Curiosamente, en nuestra Antártica encontramos algunos de los mejores
análogos marcianos, por sus bajas temperaturas y reducida humedad. Éste
es el caso del sistema de valles McMurdo, localizados muy cerca de la
costa, que geológicamente pudieran tener contrapartidas en Marte. Si hay
vida o no, o si ha existido actividad biológica, es una cuestión que
todavía está abierta. Hay estudios que indican que los terrenos
marcianos serían demasiado salados para haber podido desarrollar vida.
Sin embargo, en nuestro propio planeta existen numerosos ejemplos de
seres vivos que se desarrollan en ambientes aparentemente hostiles.
Las
imágenes que nos envían las diversas misiones marcianas nos revelan
llanuras que se asemejan a algunas regiones similares de la Tierra. Es
permafrost que se solidifica y se funde de manera estacional, clara
evidencia de la presencia de agua en el planeta. Queda por confirmar la
presencia de compuestos orgánicos en las llanuras árticas de Marte que
pudieran dar lugar a alguna presencia de vida, evidentemente de
naturaleza extremófila, capaz de desarrollarse en condiciones climáticas
adversas tales como las de origen volcánico terrestre, con atmósferas
ácidas y elevadas temperaturas.
Fuente: NASA/JPL (Jet Propulsion Laboratory, Pasadena, Calif.)
https://www.nasa.gov/mission_pages/
insight/main/index.html
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