
Imagen: ArcelorMittal (Torre D2 Paris) |
Los aceros con tratamientos anticorrosivos y el acero inoxidable se han
convertido en materiales integrantes de la mayoría de las construcciones
modernas, y de forma muy especial en edificaciones emblemáticas
desarrolladas por arquitectos innovadores.
Poner en valor las ventajas del acero frente a otros materiales de
construcción.
ArcelorMittal ha planteado este objetivo para el que será el edificio
que albergará su nueva sede social en Luxemburgo, que se empezará a
construir el próximo año. Las aplicaciones del acero, y del acero
inoxidable, abarcan la fabricación de partes estructurales y componentes
para la industria, la construcción de vehículos, barcos, trenes o
aviones, electrodomésticos o mobiliario urbano, entre otras.
Su uso, frecuentemente, queda oculto, pero, a través de su sede, el
primer productor mundial de acero pretende darle visibilidad y mostrar
cómo esta aleación de hierro y carbono puede utilizarse como material
principal en la construcción y rehabilitación de inmuebles,
contribuyendo, además, a que sean ecológicos y sostenibles. Gran parte
de los materiales pueden ser reciclados, lo que significa menos residuos
y costes y contribuir a la economía circular.
Más asociados inicialmente a la arquitectura industrial, tanto el acero
común como el inoxidable, se han ido abriendo paso no sólo en las
estructuras de los edificios, también en el recubrimiento de las
fachadas exteriores o de las superficies interiores de los inmuebles,
imprimiéndoles singularidad y carácter.
Rascacielos como el Chrysler de Nueva York, cuya corona está compuesta
por siete arcos de acero inoxidable, y las Torres Petronas de Kuala
Lumpur (Malasia) o el edificio que alberga el Parlamento alemán, el
Reichstag, en Berlín, cuya cúpula está construida con 700 toneladas de
acero, son una prueba.
Su uso se ha extendido a inmuebles de uso residencial, administrativo
(el Ministerio de Cultura y Comunicaciones de Francia), cultural (el
Museo Nacional de Arte Reina Sofía de Madrid, el Guggenheim de Bilbao o
el Museo Louvre de Abu Dabi) y comercial, así como en instalaciones
deportivas (el Estadio Nacional de Brasilia o el Palacio de Deportes de
Santander) y aéreas (Terminal 4 del aeropuerto Madrid-Barajas).
Las sedes corporativas se han inclinado también por ellos cuando se
trata de construir y de rehabilitar. El One World Trade Center, que
ocupa el lugar de las Torres Gemelas, en Nueva York, cuenta con acero de
ArcelorMittal y acero inoxidable de la española Acerinox. También están
presentes en las sedes corporativas de Telefónica (para la construcción
del Distrito C se emplearon 1.850 toneladas de acero de ArcelorMittal),
Repsol y BBVA, y en uno de los emblemas del Grupo Faustino, Portia, las
bodegas más icónicas de Ribera del Duero, en Burgos. Y en algunos de los
rascacielos españoles, como las torres Azca (perteneciente a El Corte
Inglés), Cristal (de Mutua Madrileña), Cepsa (de Amancio Ortega, el
principal accionista de Inditex) y Torre Europa, la última que ha
escogido el acero inoxidable para recubrir su característica fachada.
TORRE CEPSA: Diseñada por Norman Foster, cuenta en los principales
revestimientos con 22.500 metros cuadrados de acero inoxidable de
Acerinox. El muro cortina se mantiene gracias a elementos de suspensión
en este material, que está también en los refuerzos verticales del
ascensor panorámico. En la construcción de otro de los rascacielos del
complejo de las Cuatro Torres en Madrid, la Torre Cristal, de Cesar
Pelli, se utilizaron 6.000 toneladas de acero fabricadas por
ArcelorMittal.
BODEGAS PORTIA: Acerinox y ArcelorMittal colaboraron en la construcción
de la bodega del Grupo Faustino. La fachada de las principales
elevaciones está recubierta de acero, suministrado por ArcelorMittal,
que protege de la corrosión por lo que no es necesario mantenimiento.
Las instalaciones de fermentación incluyen 46 cubas de acero con 30.000
litros de capacidad, 10 de microvinificacion (11.800 litros), 6 para
refrigeración (30.000 litros) y 10 para almacenamiento (53.000 litros).
Todos los depósitos son de acero inoxidable, con un sistema de control
de temperatura incorporado.
CAMPUS REPSOL: La sede del grupo petrolero en Madrid tiene como
característica principal sus 105 grandes marcos de acero que abrazan los
edificios (cada uno de ellos mide 24 metros de alto y pesa unas 50
toneladas). ArcelorMittal proporcionó 20.000 metros cuadrados de chapa
para estos marcos, que constituyen parte de la estructura y dejan entrar
la luz pero no el calor.
LA VELA: El arquitecto Jacques Herzog eligió el acero inoxidable,
empleado para el revestimiento exterior de la curvatura del inmueble,
sede de BBVA. En su fabricación se empleó un 60% de chatarra y es 100%
reciclable. Se escogió el acabado mate para evitar cualquier destello
que pudiera perjudicar a los conductores de la Autovía de Burgos,
situada a escasos metros del complejo.
ARCELORMITTAL: El diseño de Wilmotte & Associés Architectes contempla un
edificio de vidrio y acero para la nueva sede, cuyas obras comenzarán en
2019. Con un esqueleto de acero suspendido y un sistema de forjados y
muro cortina diseñada íntegramente en este material, está diseñado para
poder ser desmantelado y reutilizar casi todo el acero en otro edificio,
sin recurrir al reciclaje.
TORRE AZCA: Levantada sobre la siniestrada Torre Windsor en Madrid, este
edificio acristalado destaca por sus tonos verdosos y aloja un centro
comercial y de oficinas, realizados casi completamente en acero.
ArcelorMittal suministró los perfiles estructurales y las vigas de
acero, así como la chapa de forjado. El Corte Inglés, propietario del
inmueble, ocupa la zona comercial, mientras la de oficinas tiene como
inquilino a la firma EY.
Fuente: UAHE
http://uahe.es/wordpress/?p=3787
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