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Definimos como
cámara de contaminación ambiental
a un equipo de laboratorio capaz de reproducir en su interior los
contaminantes atmosféricos existentes en determinados ambientes
industriales y urbanos, con el fin de someter a los materiales a la
acción corrosiva de los gases ionizables responsables de la corrosión de
los metales.
Las cámaras de contaminación
ambiental también se denominan cámaras climáticas de
gases controlados, cámaras de carbonatación, cámaras de lluvia ácida y
cámaras Kesternich; en función de las variables a controlar, las
normativas a cumplimentar, o las condiciones climáticas combinadas con
los diversos tipos de gases intervinientes.
De todas ellas, la más común es la cámara Kesternich, la cual permite
realizar los ensayos de corrosividad por atmósfera gaseosa de SO2 y CO2,
simulando el ambiente industrial y urbano, según las prescripciones de
la norma DIN 50018 (y sus equivalentes).
Aplicaciones:
Control de calidad de los metales y los recubrimientos de protección
contra la corrosión.
Determinación de la resistencia de los materiales de construcción frente
a los ambientes contaminantes.
Características:
Ejecución de sobremesa.
Control de temperatura
de precisión con apreciación de 0,1ºC.
Volumetría gaseosa
aforada con dosificación controlada.
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras
de ensayos de corrosión Kesternich y de simulación climática para
investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que
CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de
la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos
existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional de
Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica
(ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS,
fabricantes de automóviles, etc.
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