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Un estudio internacional liderado por investigadores del Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha analizado la
depredación en distintas zonas del Mediterráneo. El trabajo, que se
publica en la revista Biological Conservation, destaca la presencia de
una alta actividad de depredación en algunos puntos fuera de las
reservas marinas y señala la importancia de conservar estas zonas para
garantizar la sostenibilidad de los ecosistemas marinos.
En el Mediterráneo, la pesca es desde hace siglos una actividad habitual
de las sociedades que han habitado sus costas. La intensificación de la
pesca en todas sus modalidades ha llevado, según apunta el estudio, “a
la práctica extinción de los grandes depredadores”, especialmente los
peces, y esto ha permitido la explosión demográfica de sus presas, entre
ellos el principal herbívoro de este mar, el erizo de mar, provocando
“resultados devastadores para la vegetación submarina”. Esta situación
es revertida en cierta medida en las reservas marinas pero estas
representan menos del 1% de los fondos costeros.
Al analizar unos 600 kilómetros de costa del Mediterráneo noroccidental,
los investigadores han descubierto que, a pesar de la sobrepesca de sus
aguas, existen zonas donde se mantienen altos niveles de depredación, lo
que ayuda a mantener interacciones normalizadas entre las diferentes
especies y, especialmente, con la vegetación.
Como explica Jordi Boada, investigador del CSIC en el Centro de Estudios
Avanzados de Blanes, “los fondos de roca dominados por vegetación de
macroalgas y praderas de Posidonia oceánica son los equivalentes a los
bosques terrestres mediterráneos. En ellos se concentra una alta
biodiversidad y además ofrecen refugio y alimento para gran variedad de
especies, algunas de interés pesquero. Estos hábitats son especialmente
importantes como zona de cría y su destrucción por parte de los
herbívoros conllevaría a la pérdida de muchos de los actuales recursos
de la pesca”.
El estudio, en el que han participado científicos de la Universidad de
Barcelona y de la Nature Conservation Foundation, de la India, destaca
la necesidad de identificar las zonas donde los depredadores ejercen su
función y conservarlas mediante una correcta gestión de la pesca. “Se
trata de un reto para la conservación de los diezmados ecosistemas
mediterráneos”, concluye Boada.
Fuente: CSIC 23/10/2015
J. Boada, R. Arthur, S. Farina, Y. Santana, O. Mascaró, J. Romero, T.
Alcoverro. Hotspots of predation persist outside marine reserves in the
historically fished Mediterranean Sea. Biological Conservation. DOI:
10.1016/j.biocon.2015.06.017
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