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Imagen: Algunos científicos que trabajan en el área de las ciencias
planetarias están convencidos de que pudo haber cascadas que caían desde
estos empinados precipicios en Echus Chasma, en Marte. Este planeta
tiene numerosos paisajes igualmente secos, los cuales se cree han sido
esculpidos por abundante agua que existió allí en un pasado lejano.
Crédito de la fotografía: Mars Express/ESA

Imagen: Concepto artístico del viento solar barriendo la atmósfera de
Marte. Esta es sólo una de varias explicaciones posibles sobre lo que le
sucedió al Planeta Rojo. En última instancia, nadie sabe en realidad
hacia dónde fue el CO2 que falta

Imagen: La pérdida de la atmósfera de Marte podría ser causada por un
conjunto de mecanismos complejos que actúan simultáneamente. MAVEN está
equipada con ocho sensores distintos diseñados para eliminar la
confusión |
El secreto de porqué Marte pasó de poseer un clima propicio para la
vida, para convertirse en un planeta árido e inhóspito, ya se sospechaba
desde hace años, pero ahora ha sido confirmado.
Seis años después, científicos de la NASA han conseguido desvelar la
causa que provocó la desertificación de Marte: una tormenta solar.
Esta es la historia de un drama planetario ya expuesta por los
científicos en el año 2009:
Había una vez, hace aproximadamente cuatro mil millones de años, un
planeta cálido y húmedo como la Tierra: Marte. Sobre la superficie de
este planeta corría agua líquida en forma de ríos largos que se vaciaban
en mares poco profundos. Una atmósfera gruesa cubría al planeta y lo
mantenía cálido. Incluso podrían haber vivido microbios, piensan algunos
científicos, lo cual haría que Marte se convirtiera en el segundo
planeta poblado de vida, ubicado justo al lado nuestro.
Pero ¿fueron así las cosas?
En la actualidad, Marte es un planeta completamente seco y de un frío
glacial. Sus ríos y mares desaparecieron hace mucho tiempo. Su atmósfera
es fina y delgada y, si los microbios marcianos todavía existen, muy
probablemente están sobreviviendo a duras penas en alguna parte, debajo
del polvoriento suelo de Marte.
¿Qué fue lo que sucedió en Marte? Por qué se habrá secado y congelado el
planeta? Estas inquietantes preguntas han intrigado a los científicos
durante mucho tiempo. Y dentro de algunos años más podríamos finalmente
conocer las respuestas gracias a un nuevo orbitador que la NASA enviará
al planeta Marte, llamado MAVEN (Mars Atmosphere and Volatile Evolution).
"La meta de MAVEN es determinar cuáles son los procesos que han sido
responsables de esos cambios en el clima de Marte", dice Bruce Jakosky,
investigador principal para la misión MAVEN, en la Universidad de
Colorado, en Boulder.
Los científicos están convencidos de que, de una forma u otra, Marte
puede haber perdido su recurso más preciado: su gruesa atmósfera de
bióxido de carbono, el CO2, el cual en la atmósfera de Marte actúa como
un gas de efecto invernadero, igual que en nuestra propia atmósfera. La
gruesa manta de CO2 y de otros gases de efecto invernadero podría haber
proporcionado temperaturas más cálidas y una mayor presión atmosférica,
condiciones que son necesarias para que el agua líquida no se congele o
se evapore.
Misteriosamente, durante los últimos cuatro mil millones de años, Marte
perdió la mayor parte de esa manta. Los científicos han propuesto varias
teorías para explicar cómo ocurrió tal pérdida. Tal vez el impacto de un
asteroide, en un sólo evento catastrófico, ocasionó que la atmósfera
saliera disparada hacia el espacio. O quizás la erosión producida por el
viento solar (una corriente de partículas cargadas que emana del Sol)
despojó lentamente a Marte de su atmósfera durante los eones. La
superficie del planeta también pudo haber absorbido el CO2, encerrándolo
en minerales tales como el carbonato.
MAVEN será la primera misión a Marte diseñada específicamente para
ayudar a los científicos a entender el continuo escape de CO2 y de otros
gases hacia el espacio. La sonda permanecerá orbitando a Marte durante,
al menos, un año terrestre. En el punto más bajo de la órbita elíptica,
MAVEN estará a 125 km sobre la superficie; el punto más alto de su
trayectoria la ubicará a más de 6.000 km de distancia. Este amplio rango
de altitudes permitirá que MAVEN recoja muestras de la atmósfera de
Marte mucho más detalladamente de lo que se ha logrado en el pasado.
Mientras permanezca en órbita, los instrumentos de MAVEN seguirán el
rastro de iones y de moléculas en esta sección de la atmósfera marciana,
documentando, por primera vez y en detalle, el flujo de CO2 y de otras
moléculas hacia el espacio.
Tan pronto Jakosky y sus colegas logren determinar la rapidez con la
cual el planeta Marte pierde CO2, podrán extrapolar los datos al pasado
con el fin de estimar así la cantidad total que ha estado escapando
hacia el espacio durante los últimos cuatro mil millones de años. "MAVEN
está capacitada para determinar si esta pérdida hacia el espacio fue el
factor más importante aquí", dice Jakosky.
Sin embargo, tan importante como es la pregunta: "¿cuánto?" es el
interrogante: "¿cómo?"
La sabiduría popular cuenta que la atmósfera de Marte es particularmente
vulnerable dado que el planeta no tiene un campo magnético global. El
campo magnético de la Tierra se extiende hasta el espacio y envuelve al
planeta entero como si fuera una burbuja protectora que desvía el viento
solar. Marte posee sólo un campo magnético de carácter regional y
fragmentado, que cubre áreas relativamente pequeñas del planeta,
ubicadas en especial en el hemisferio sur. El resto de la atmósfera
queda completamente expuesta al viento. De modo que la pérdida puede ser
causada por la erosión paulatina de la atmósfera en aquellas áreas que
yacen expuestas.
David Brain, de la Universidad de California, en Berkeley, ha propuesto
una posibilidad aparentemente contradictoria. Estos pequeños campos
magnéticos pueden, en verdad, estar acelerando la pérdida de la
superficie de Marte, sugiere Brain.
El viento solar podría estar azotando esas líneas magnéticas, rompiendo
ocasionalmente "una burbuja" de líneas de campo que luego se desvía
hacia el espacio (llevando consigo un gran trozo de atmósfera). Si así
fuera, tener un campo magnético parcial podría ser peor que no tener
ninguno. Esta posibilidad fue descripta en una historia publicada por
Ciencia@NASA en 2008: "El viento solar desgarra la atmósfera de Marte".
Ciertas pruebas, obtenidas utilizando el Mars Global Surveyor (Topógrafo
Global de Marte, en idioma español), de la NASA, respaldan la teoría de
Brain, pero aún hacen falta medidas contundentes para las cuales
tendremos que esperar a MAVEN, cuyo lanzamiento está programado para el
año 2013.
La misión será un gran paso para entender lo que ocurrió en Marte (cómo
terminó siendo tan frío y seco luego de un tan cálido y húmedo
comienzo). Después de todos estos años, MAVEN podría escribir el
capítulo final en la inquietante historia de este drama planetario.
Y así ha sido, tal como estaba previsto.
Fuente: NASA
Autor artículo año 2009: Patrick Barry
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