|
Para evaluar la resistencia frente a la corrosión de recipientes
fabricados en hojalata, cuando están expuestos a productos con
diferentes soluciones químicamente activas, se pueden emplear diversas
técnicas, tales como la electroquímica o empleando las cámaras de
ensayos.
Es de destacar que los recipientes utilizados para las conservas
presentan mayor o menor resistencia a la corrosión en función de la
aplicación de barniz empleada y de las diferentes composiciones del
producto.
La susceptibilidad a sufrir corrosión se puede evaluar mediante
voltametría cíclica, curvas de polarización, espectroscopia de
impedancia electroquímica, etc.
La posibilidad de formación de películas pasivas en la superficie de los
recipientes se determina según la histéresis presente en el primer ciclo
de las medidas de voltametría. Las curvas de polarización pueden revelar
que el comportamiento del recubrimiento de estaño puede cambiar de
anódico a catódico, según la naturaleza de la solución en contacto con
el recipiente, permitiendo predeterminar el riesgo de corrosión
localizada.
Mediante impedancia electroquímica se puede evaluar el efecto del uso de
un aditivo en las soluciones o productos conservados en los recipientes.
Las medidas de impedancia permiten evaluar el efecto perjudicial del
aditivo utilizado y una rápida aparición de procesos corrosivos en
función de la solución modificada con el aditivo.
Especialmente en el caso de productos marinos, es factible utilizar como
medio para evaluar la resistencia a la corrosión, las cámaras de niebla
salina de laboratorio, en las cuales se atomizan soluciones de
composición equivalente a las del ambiente marino.
www.cci-calidad.com |