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Los materiales refractarios constituyen un conjunto de productos
intermedios resistentes a las condiciones de operación severas (Ataque
químico, tensiones mecánicas, etc. ) en las que, casi siempre, se
requiere la utilización de temperaturas elevadas. Procesos como la
cocción, la fusión, afinado de cualquier tipo de material, la
calcinación, la clinkerización, así como otros muchos, no pueden
desarrollarse si los productos o los equipos de producción (HORNOS) no
están protegidos por materiales refractarios.
Así mismo y cada vez más frecuentemente, ciertos procesos de producción
específicos no pueden ser puestos en marcha si no se ha desarrollado
previamente el revestimiento refractario adecuado. De todo ello se
deduce el carácter estratégico de este tipo de materiales, más allá del
valor en si del material o de su participación en la estructura de
costes de un determinado proceso.
Habida cuenta de que en su mayoría los materiales refractarios incluyen
en su composición elementos metálicos, es por lo que pueden ser
considerados vulnerables frente a ambientes químicamente activos, tales
como las atmósferas corrosivas.
Para evaluar el grado de resistencia a la corrosión del componente
metálico de los materiales refractarios, se utilizan las cámaras de
ensayos de laboratorio.
Centrándonos en los metales ferromagnéticos expuestos a la acción
corrosiva de la humedad y del ambiente marino, el primer momento de
aparición de la tonalidad rojiza es el óptimo para la aplicación de los
recubrimientos, en preferencia con los metales recién llegados de la
acería. El poro inicialmente abierto en la superficie, facilita la
adherencia de los primeros tratamientos previos al recubrimiento final.
Cuando los procedimientos de protección son tardíos, o el deterioro
superficial ha pasado de una incipiente oxidación, a una corrosión
intersticial en profundidad, con importante pérdida de masa férrica, la
recuperación es ya mucho más improbable.
Cuatro son los aspectos fundamentales que influyen en la solvencia
resultante de las estructuras sometidas a ambientes corrosivos como la
niebla salina del mar: La composición del acero, la calidad de los
recubrimientos de protección, el método de aplicación de los mismos y el
grado de resistencia a las condiciones climáticas químicamente activas.
Para determinar la resistencia de los metales y la fiabilidad de los
recubrimientos aplicables, se realizan ensayos acelerados en el
laboratorio con cámaras de corrosión por niebla salina, las cuales se
desarrollan para las entidades de la máxima relevancia y los centros de
investigación más prestigiosos existentes en la actualidad.
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