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Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(CSIC) han patentado un nuevo tipo de material que permite obtener
nanohilos interconectados de forma controlada, un avance que tiene
aplicaciones en campos como la microelectrónica, los dispositivos
ópticos o la energía. El trabajo, publicado en Nature Communications,
detalla un nuevo procedimiento para fabricar un tipo de nanoestructuras
tridimensionales de tamaño macroscópico de forma sencilla, empleando
nanomoldes porosos tridimensionales.
El desarrollo de técnicas de fabricación de nanomateriales para su
producción a gran escala de forma muy controlada ha sido hasta ahora
relativamente lento. La principal razón estriba en la dificultad
práctica de producir a gran escala, manipular y operar materiales de
tamaño nanométrico en un mundo macroscópico.
“En este sentido, una estrategia que está demostrado su efectividad es
la de integrar de forma organizada estos materiales o componentes
nanoscópicos en superestructuras tridimensionales hasta alcanzar la
escala macroscópica. Este trabajo presenta un nuevo procedimiento para
la realización de este tipo de nanoestructuras”, aclara Marisol Martín,
investigadora del CSIC en el Instituto de Microelectrónica de Madrid.
Una red de nanoporos
Los investigadores han fabricado una matriz nanoestructurada
tridimensional, interconectada y ordenada, compuesta de óxido de
aluminio. La fabricación de estos nanomoldes se basa en reacciones de
anodización (oxidación electroquímica) de aluminio.
El avance consiste en crear de forma controlada redes de canales que
conectan estos poros originalmente independientes. Esta red periódica de
nanoporos puede rellenarse por diversas técnicas para obtener redes
tridimensionales de nanohilos. “Las aplicaciones son numerosas y
dependen del material con el que se rellenen los nanomoldes de óxido de
aluminio. De hecho, el artículo demuestra la fabricación de
nanoestructuras ordenadas tridimensionales de materiales inorgánicos
como el termoeléctrico Bi2Te3, y de materiales poliméricos como el
poliestireno. Además, la periodicidad de la red es la base para fabricar
cristales fotónicos”, recalca la investigadora del CSIC.
El trabajo es directamente exportable a la industria, ya que abre el
camino a la fabricación de revestimientos con nuevas propiedades
ópticas, estructuras fotónicas basadas en plásticos, así como
dispositivos termoeléctricos para la obtención de energía, entre otras
aplicaciones.
Fuente: CSIC 24/10/2014.
Jaime Martín, Marisol Martín-González, José Francisco Fernández y Olga
Caballero-Calero. Ordered three-dimensional interconnected
nanoarchitectures in anodic porous alumina. Nature Communications. DOI:
10.1038/ncomms6130.
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