|

|
El interés científico en las microalgas está creciendo de forma tan
vertiginosa, que cada vez son más los centros de investigación y grupos
universitarios que experimentan en el cultivo de microorganismos
fotoautotróficos; de ahí que se requieran diversos tipos de
fotobiorreactores, tales como: de exteriores, tubulares, de flat panel,
en matraces mediante cámaras climáticas de cultivos, etc.
Las materias de investigación se basan en aspectos básicos y aplicados
de la Taxonomía, técnicas de muestreo, aislamiento y cultivo de las
Cianobacterias (bacterias capaces de realizar la fotosíntesis
oxigénica), las Diatomeas (algas unicelulares microscópicas) y los
Dinoflagelados (microorganismo unicelulares que forman parte del
fitoplancton marino y de agua dulce).
Según está demostrando, los fotobiorreactores, no solo permiten estudiar
el cultivo de microalgas para propósitos de obtención de biocombustibles
sustitutivos del petróleo, sino también a efectos productivos para
múltiples sectores, tales como el alimentario, cosmético, farmacéutico,
etc.
Para producir algas marinas, se necesitan los siguientes componentes
esenciales: Radiación solar selectiva específica, agua, anhídrido
carbónico, nutrientes esenciales y unos aparatos denominados
fotobiorreactores, basados en cálculos de ingeniería química eficiente
con controles precisos de la dinámica de fluidos y número de Reynolds
optimizado, feedback de turbidez variable, temperatura, flujo lumínico
homogéneo de alto rendimiento, bajo consumo, larga vida y bajo coste,
sistemas de microfiltración de fácil limpieza, automatismos de control
de flujo de gases y adición de nutrientes, precámaras de mezcla y tolvas
de recogida de producto, etc., todo ello bajo monitorización y control
informatizado.
Cuando se investiga a pequeña escala lo ideal es utilizar
fotobiorreactores de pequeña capacidad y alta eficiencia, como es el
caso de los del tipo "flat panel", fotobiorreactores de placas, o de
paredes planas, en los cuales se expone una gran parte del líquido a la
acción de uno o dos paneles lumínicos.
Diversos grupos de científicos, tales como los investigadores de la
Universidad de Cádiz, estudian la viabilidad de utilizar diversas
especies de microalgas marinas para retirar CO2 y óxidos de nitrógeno
procedentes de emisiones industriales. Este trabajo se está realizando
en las instalaciones del Centro Andaluz de Ciencia y Tecnología Marinas
(CACYTMAR) mediante fotobiorreactores, y tiene como objetivo evaluar la
capacidad potencial de captación que poseen distintas microalgas, así
como establecer las condiciones óptimas de la inyección de gases en el
cultivo. Y es que hay que tener en cuenta que la reducción de las
emisiones a la atmósfera de dióxido de carbono y otros gases -con efecto
invernadero- es un compromiso de la sociedad actual y por ello;
distintas iniciativas se están promoviendo en el ámbito internacional,
entre las que se encuentra la utilización de microalgas.
De hecho, desde el grupo de investigación RNM-144 “Oceanografía y
contaminación del litoral” de la Universidad de Cádiz, su portavoz, el
profesor Jesús Forja, explica que están trabajando a dos escalas
diferentes: “la primera de ellas usa fotobiorreactores de laboratorio y
permite realizar un screening (criba) de la capacidad de distintas
microalgas para captar CO2”, mientras que la segunda se realiza a un
mayor nivel, mediante fotobiorreactores tubulares de elevada capacidad,
y tiene por objeto “establecer los balances globales de gases y la
producción de biomasa en diferentes condiciones de cultivo (inyección de
gases, irradiancia y temperatura fundamentalmente)”, como aclaran desde
la institución universitaria.
El portavoz del grupo de investigación manifiesta: “pretendemos analizar
el mayor número de microalgas posibles para poder tener en un futuro una
base de datos que permita decidir sobre las especies de microalgas más
adecuadas en función de la composición de los gases industriales y de
las condiciones de cultivo”. Y para ello, trabajan ya en proyectos de
investigación de Excelencia de la Junta de Andalucía (en el que
participan también el CSIC y la Universidad de Granada) y del Plan
Nacional I+D+i.
www.cci-calidad.com |