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De acuerdo a un estudio realizado por científicos de la Universidad de
East Anglia y Oxitec Ltd., del Reino Unido, las moscas mediterráneas de
la fruta podrían pasar de ser un problema, a una solución, mediante su
modificación genética. Esto, con la finalidad de controlar otras plagas
y salvar diversos cultivos frutales.
Actualmente, la mosca de la fruta está controlada mediante una
combinación de control biológico, insecticidas, trampas y la liberación
de insectos esterilizados mediante la “técnica del insecto estéril”
(TIE).
A raíz de lo anterior, los científicos decidieron simular un ambiente
silvestre dentro de invernaderos en Creta, para así estudiar el impacto
de la liberación de moscas de la fruta.
Como resultado, se logró determinar que la mosca del Mediterráneo
infesta más de 300 tipos de cultivo, frutas, verduras y frutos secos
silvestres, siendo una verdadera plaga para la agricultura que causa un
daño extremo a los cultivos, indica el sitio UEA.
“De todas las técnicas actuales que se utilizan para el control de estas
moscas, TIE es considerado el más respetuoso con el medio ambiente, ya
que utiliza los machos estériles para interrumpir apareamientos entre
machos y hembras silvestres”, señaló el autor principal del estudio,
Philip Leftwich, quien es parte de la escuela de Ciencias Biológicas de
la UEA y Oxitec.
“El lado negativo es que estos machos no tienden a aparearse en la
naturaleza porque el método de irradiación utilizada para la
esterilización los debilita”, agregó.
Debido a esto, los investigadores decidieron liberar moscas manipuladas
genéticamente que, pese a que no son estériles, sólo son capaces de
producir descendencia masculina después de aparearse con las hembras de
plagas locales.
“Esto, redujo rápidamente el número de hembras que dañan los cultivos en
la población”, indicó Leftwich.
De este modo, Leftwich señaló que no sería necesario esterilizar a las
moscas macho mediante radiación antes de su liberación, ya que el
estudio demostró que [las manipuladas genéticamente] son más saludables
que las moscas utilizadas tradicionalmente en la TIE.
“Este método presenta una alternativa barata y eficaz a la irradiación.
Creemos que ésta es una nueva y prometedora herramienta para hacer
frente a los insectos y, a la vez, es eficaz y ecológica”, dijo.
Y es que el método que se publicó en “Proceedings of the Royal Society
B”, funciona mediante la introducción de un gen específico de las
hembras en los insectos, el cual interrumpe el desarrollo antes que
éstas lleguen a una etapa reproductiva. Luego, las poblaciones de machos
y hembras saludables se pueden producir en entornos controlados por la
adición de un represor químico, que sólo permite que los machos
sobrevivan.
Finalmente, los machos que sobreviven son liberados para que se apareen
con las hembras silvestres de plagas locales, pasando a la hembra el
rasgo que impide la viabilidad de una descendencia femenina.
Por su parte, el Dr. Simon Warner, director científico de Oxitec Ltd,
señaló que “este estudio en colaboración con la Universidad de East
Anglia muestra que este enfoque es eficaz y, una vez que se reciban las
aprobaciones regulatorias pertinentes, la tecnología ofrecerá a los
productores una ruta segura y eficaz para proteger sus cultivos”.
Para estudiar el ciclo de crecimiento y el comportamiento de los
insectos bajo diversas condiciones ambientales, se emplean las cámaras
climáticas de investigación.
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