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La problemática de la desaparición de las abejas no es un tema nuevo. Es
seriamente conocida la influencia de la desaparición de los insectos
polinizadores en la vida sobre el planeta.
Según un investigación de expertos británicos publicada en la revista
Nature, se indica que las enfermedades y agentes patógenos que están
afectando en todo el mundo a las abejas (Apis mellifera) pueden
extenderse a otros insectos polinizadores silvestres, específicamente a
los abejorros (del género Bombus).
Los abejorros permiten la reproducción de las plantas y mejoran la
producción de cultivos como los tomates, pimientos y otros muchos tipos
de frutas, verduras y semillas que conforman nuestra dieta. De los cinco
polinizadores más importantes de cultivos europeos, tres especies son
abejorros. Junto con otros polinizadores, éstos contribuyen anualmente
con más de 22 billones de euros a la agricultura europea.
“Estos hallazgos resultan alarmantes. Una proporción tan alta de
abejorros amenazados puede tener implicaciones serias en nuestra
producción alimentaria,” dice Ana Nieto, Oficial de Conservación de
Biodiversidad Europea de UICN y coordinadora del estudio. “Proteger
estas especies y sus hábitats, restaurar ecosistemas degradados y
promover prácticas agrícolas que sean compatibles con la biodiversidad
es esencial para frenar las tendencias negativas de las poblaciones
europeas de abejorros”.
Según el estudio, el 46% de especies de abejorros en Europa están en
declive, el 29% tienen una población estable y el 13% están en aumento.
El cambio climático, la intensificación de la agricultura y los cambios
en los usos del suelo son las principales amenazas para estas especies.
Otras razones para su declive incluyen polución agrícola y pérdida de
hábitats como consecuencia del desarrollo urbano.
“El problema de los abejorros europeos necesita ser abordado desde todos
los frentes posibles. La Unión Europea ha prohibido o restringido
recientemente el uso de ciertos pesticidas que son peligrosos para las
abejas, y está también financiando investigaciones sobre el estado de
los polinizadores”, dice Janez Potonik, Comisario Europeo de Medio
Ambiente. “Sin embargo, estos esfuerzos necesitan ser claramente
amplificados, no sólo con una mejor integración de políticas de
biodiversidad, sino también concienciando sobre los beneficios que los
polinizadores traen consigo”.
“Muchas de estas especies viven en áreas muy restringidas y con un
número reducido de individuos”, dice Pierre Rasmont, miembro del equipo
STEP y de la Comisión de Supervivencia de Especies del Grupo
Especialista de Abejorros. “Estas especies están a veces muy
especializadas en sus plantas hospedadoras, lo cual las hace
susceptibles a cualquier cambio ambiental”.
El cambio climático, a través del aumento de temperaturas y los largos
periodos de sequía, es responsable de los principales cambios en el
hábitat de los abejorros. Bombus hyperboreus, el segundo abejorro más
grande de Europa y catalogado como Vulnerable en la Lista Roja de UICN,
está estrictamente asociado con regiones árticas y subárticas, y se
encuentra únicamente en la tundra escandinava y el extremo norte de
Rusia. Es probable que el cambio climático reduzca dramáticamente el
área de su hábitat, causando declives en su población.
Cambios en el uso del suelo y en las prácticas agrícolas se derivan en
la pérdida del ambiente natural de las especies, representando una seria
amenaza para muchos abejorros en Europa. El rango geográfico de la
especie Bombus cullumanus, clasificada como En Peligro Crítico, ha
disminuido enormemente durante los últimos diez años como consecuencia
de la fragmentación de su hábitat y los cambios en prácticas agrícolas
que conllevan la eliminación de tréboles, su principal alimento. Por lo
tanto, su población ha disminuido más de un 80% durante la última
década. Previamente distribuida de forma extensa, la especie en la
actualidad se encuentra únicamente presente en algunas ubicaciones
dispersas de Europa.
El abejorro más grande de Europa, Bombus fragrans, clasificado como En
Peligro, también se encuentra seriamente amenazado por la
intensificación de la agricultura, que está destruyendo su hábitat
nativo en las estepas de Ucrania y Rusia.
“La contribución de los abejorros a la seguridad alimentaria, junto con
el mantenimiento de una amplia biodiversidad vegetal, son parte esencial
del capital natural europeo”, dice Simon Potts, Coordinador de STEP.
“Sin embargo, este capital está bajo una creciente amenaza y los
resultados de esta evaluación de la Lista Roja representan un importante
instrumento para ayudar a proteger este indispensable componente de la
biodiversidad.
Medidas tales como el aumento de franjas de protección y márgenes ricos
en flores y fauna alrededor de los campos, y la conservación de
praderas, están consideradas herramientas efectivas para mitigar el
rápido declive de las especies de abejorros. Éstas proporcionan alimento
y forman la base de poblaciones estables de polinizadores, cuya
supervivencia es crucial para la seguridad alimentaria de Europa. Es de
destacar que a escala de laboratorio se puede estudiar el comportamiento
de los insectos, bajo diversas condiciones ambientales extremas,
mediante la utilización de cámaras climáticas.
Fuente: Revista Nature
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