|
El proyecto Apolo, además de lograr importantes avances en la
astronáutica y los conocimientos de la geología lunar, no solo
permitieron desarrollar tecnologías realmente futuristas, sino también
realizar múltiples experimentos de interés científico, como el
desarrollado por el comandante David Scott del Apolo 15 en las
condiciones gravitatorias de la atmósfera lunar.
Un equipo
de astrónomos de la National Radio Astronomy Observatory, ha
descubierto un sistema estelar único, compuesto por dos estrellas enanas
blancas y una estrella de neutrones superdensa, que se encuentran en una
órbita de menor tamaño que la de la Tierra alrededor del Sol. La
cercanía de las estrellas, así como su naturaleza, ha permitido
investigar las complejas interacciones gravitacionales en un sistema de
este tipo.
“Este
sistema triple es como un laboratorio cósmico natural que nos permite
aprender exactamente cómo funcionan estos sistemas de tres cuerpos y,
potencialmente, para la detección de problemas con la relatividad
general, que los físicos esperan encontrar en condiciones extremas”.
El
púlsar, situado a unos 4.200 años luz de la Tierra, gira casi 366 veces
por segundo. Estos pulsares que giran rápidamente reciben el nombre de
púlsares de milisegundo, y los astrónomos los pueden usar como
herramientas de precisión para el estudio de una variedad de fenómenos,
incluyendo la búsqueda de las esquivas ondas gravitacionales.
Al
registrar con gran precisión el tiempo de llegada de los pulsos del
púlsar, los científicos han sido capaces de calcular la geometría del
sistema y las masas de las estrellas, con una precisión sin precedentes.
El
sistema da a los científicos la mejor oportunidad para descubrir una
violación de un concepto llamado el Principio de Equivalencia. Este
principio establece que el efecto de la gravedad sobre un cuerpo no
depende de la naturaleza o la estructura interna de ese cuerpo.
Los
experimentos más famosos que ilustran el principio de equivalencia son
el de Galileo, en el que se dice que dejó caer dos bolas de diferentes
pesos desde la torre inclinada de Pisa, y el del Comandante David Scott,
del Apolo 15, quien dejó caer un martillo y una pluma de halcón, cuando
se encontraba de pie sobre la superficie sin aire de la Luna en 1971.
“Aunque
la Teoría de la Relatividad General de Einstein hasta ahora ha sido
confirmada por todos los experimentos, no es compatible con la teoría
cuántica. Debido a eso, los físicos esperan que falle bajo condiciones
extremas”. “Este sistema triple de estrellas compactas nos da una gran
oportunidad para buscar una violación de una forma específica del
principio de equivalencia llamado el Principio de Equivalencia Fuerte”.
Cuando
explota una estrella masiva en forma de supernova y sus restos colapsan
en una estrella de neutrones superdensa, parte de su masa se convierte
en energía de enlace gravitacional que cohesiona a la estrella. El
Principio Fuerte de Equivalencia dice que esta energía de enlace todavía
reaccionará gravitacionalmente como si fuera masa. Prácticamente todas
las alternativas a la relatividad general sostienen que no lo hará.
Fuente: NASA
Scott Ransom de la National Radio Astronomy Observatory (NRAO).
www.cci-calidad.com |