|

 |
El
Monasterio de Santo Domingo De Silos de Burgos, que se remonta a la
época visigótica (siglo VII) y que se consagró en templo románico en el
año 1088, se encontraba afectado por una plaga de xilófagos,
especialmente en la bajo-cubierta de la zona del coro antiguo, la sala
capitular y la sacristía.
Estos
insectos devoradores utilizan la madera para alimentarse, protegerse de
la luz y de las condiciones climáticas, horadando galerías que socavan
los sustratos, pudiendo destruirlos totalmente. Es por ello que, una vez
detectada su presencia, es necesario proceder al exterminio de forma
inmediata.
Bajo este
principio, el Monasterio ha procedido a realizar, por adjudicación, un
tratamiento mediante una serie de procedimientos de pulverización y
proyección presurizada con insecticidas y fungicidas de alta
penetración. Otra cosa es averiguar si estos sistemas han podido
garantizar la integridad original de las obras histórico-artísticas,
habida cuenta de que los efectos de los productos químicos y de las
agresiones mecánicas por presión, pueden dañar las policromías y los
relieves.
A este
respecto, es importante poner de manifiesto que antes de proceder a la
restauración, es necesario realizar un proceso biocida respetuoso con
las obras de arte y que pueda garantizar la destrucción de los
xilófagos, larvas y huevos, sin dañar las piezas.
En este
sentido, es de destacar que para la restauración del patrimonio
cultural, existen cámaras de anoxia totalmente respetuosas con las obras
de arte, para la eliminación de insectos xilófagos mediante atmósferas
inertes con climas controlados.
Este tipo
de cámaras se ha desarrollado para entidades de la máxima relevancia
tales como el Museo de América, Museo del Traje, Arzobispado de Oviedo,
Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), etc.
www.cci-calidad.com |