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La NASA
ha lanzado un cohete portando un experimento científico a bordo
desarrollado por un investigador de la Escuela de Ingeniería de
Telecomunicación y Aeroespacial de la UPC diseñado para mejorar el
control térmico del combustible de los vehículos espaciales.
Se trata
de un experimento sobre gases y líquidos desarrollado en el Laboratorio
de Microgravedad del Departamento de Física Aplicada de la Escuela de
Ingeniería de Telecomunicación y Aeroespacial de Castelldefels (EETAC)
en Barcelona.
Se trata
del único experimento del mundo fuera de los Estados Unidos que
participa en vuelos suborbitales dentro del programa Flight
Opportunities de la NASA.
Según la
UPC, el resultado de este experimento servirá para mejorar el control
térmico de los tanques de combustible de vehículos espaciales para
evitar degradaciones por exceso de calor de los satélites que orbitan la
Tierra y, por tanto, alargar su vida útil.
Flight
Opportunities es una iniciativa organizada por la NASA que fomenta el
desarrollo de la industria del transporte suborbital comercial que
permite ofrecer las condiciones adecuadas para ensayar el uso de las
nuevas tecnologías. El programa también permite simular entornos de
gravedad reducida como los que hay en la Luna y Marte.
El
experimento de la UPC, seleccionado en octubre de 2011 y dirigido por el
profesor Ricard González Cinca, se integra al cohete SpaceLoftXL con
otros trabajos de universidades norteamericanas, de la NASA, de la
empresa Air Force y de una compañía privada.
El
proceso consiste en la aplicación de vibraciones armónicas a cuatro
cavidades que contienen burbujas en líquidos con diferentes propiedades,
durante los aproximadamente 5 minutos en los que el cohete se encuentra
en condiciones de microgravedad, es decir, a partir del momento en que
el cohete llegue a una altura de unos 100 kilómetros de la Tierra y se
paren los motores.
Según ha
avanzado la UPC, a partir de ese instante el aparato describirá un
movimiento parabólico debido a la fuerza de la gravedad, que puede
llegar hasta una altura de aproximadamente 160 kilómetros de la Tierra.
La
microgravedad es el estado en el que se encuentran los objetos que
orbitan alrededor de nuestro planeta, como los satélites espaciales o la
Estación Espacial Internacional (ISS), y que se parece a la ausencia de
gravedad, situación que se puede reproducir en la Tierra.
Una vez
alcanzado este estado, los experimentos se pondrán en funcionamiento y
el movimiento de los fluidos será grabado con una cámara de alta
velocidad para analizar posteriormente y comparar con la reacción de los
fluidos en situaciones de gravedad.
Es de
destacar que en la Tierra se pueden simular las condiciones extremas
existentes en el espacio, mediante las cámaras climáticas de ensayos.
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