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La
ecuación de Arrhenius es una expresión matemática que se utiliza para
comprobar la dependencia de la constante de velocidad (o cinética) de
una reacción química con respecto a la temperatura a la que se lleva a
cabo esa reacción, sin embargo, también la ecuación de Arrhenius se
utiliza para calcular la degradación y validez de los medicamentos y
sustancias farmacológicas activas en función de la temperatura.
El grado
en que las propiedades de los medicamentos se ven modificadas, desde que
finaliza su fabricación y envasado, es variable y efectivamente depende
tanto de la temperatura alcanzada como del tiempo de permanencia de las
especialidades farmacéuticas a dicha temperatura.
En los
estudios acelerados habitualmente se trabaja a una temperatura al menos
15 grados por encima de la temperatura del estudio a largo plazo, y a
una humedad relativa mayor.
Asumiendo
una energía de activación de 83 kJ/mol, una pérdida de potencia del x %
a los seis meses de almacenamiento a 40°C se correspondería con 30 meses
(6 × 5) de almacenamiento a 25°C.
Las
ecuaciones de Arrhenius para dos temperaturas serían:
K40 =
e-Ea/r x 1/313
K25 = e-
Ea/r x 1/298
En donde:
R = 8,3 •
10-3 KJ °K/mol y Ea = 83 KJ/mol
En
realidad, por supuesto, no en todos los medicamentos la energía de
activación es de 83 kJ/mol. Este es un valor promedio, y lo correcto
sería utilizar en este cálculo el valor de energía de activación
obtenido experimentalmente para cada producto.
Entre las
diferentes formas farmacéuticas, la energía de activación puede variar
entre 5 y 240 kJ/mol, de manera que el factor de predicción de
estabilidad a 25°C oscilaría entre 1,1 y 100.
En el
caso de las disoluciones, con valores de energía de activación entre 40
y 125 KJ/mol, la oscilación del factor de predicción a 25°C sería más
estrecha: de 2,2 a 11.
Es de
destacar, no obstante, que también la humedad afecta a la estabilidad de
los medicamentos.
En otras
palabras, el objetivo es predecir de la caducidad; es decir, el tiempo
en el que el producto permanece estable, en el tiempo, en determinadas
condiciones de Temperatura y humedad.
La
detección rápida de las alteraciones en las distintas formulaciones
elaboradas con el mismo peso atómico, permite seleccionar la que tenga
mejores características. Este conocimiento rápido de la calidad del
producto, asegura la no aparición de cambios inesperados durante su
periplo hasta la puesta a disposición del consumidor.
Para
estudiar la estabilidad de los medicamentos y las sustancias
farmacológicas activas, así como también determinar la fecha de
caducidad de los productos, se utilizan las cámaras climáticas de
laboratorio.
Estas
cámaras pueden ser de dos tipos: Las adosables, de construcción
compacta, que permiten programar diversas condiciones ICH en cada una, y
amoldarse a la capacidad de la demanda, y las de tipo visitable, sin
límite de tamaño y formato, fabricadas mediante paneles ensamblables
modulares.
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