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Definimos como superaleaciones a aquellas aleaciones formadas por
diversas combinaciones de metales cuya composición las hace conferir
cualidades excepcionales específicas, tales como una elevada resistencia
a la corrosión, entre otras cualidades químicas y físicas.
Podemos citar como algunas superaleaciones conocidas, en función de la
aplicación, las siguientes:
Hastelloy A: (57% Ni, 20% Mo, 20% Fe) y Hastelloy B (62% Ni, 28% Mo, 5%
Fe). Gran resistencia a la corrosión por ácido clorhídrico, fosfórico y
otros. Se emplea en la industria química para conducción y
almacenamiento de ácidos y otras sustancias corrosivas.
Inconel: (76% Ni, 16% Cr, 8% Fe). Combina la resistencia a la corrosión
y la resistencia a la oxidación a altas temperaturas, típica del Cr. Se
utiliza en escapes y calentadores de motores de avión, en hornos y
recipientes para tratamientos de nitruración y en tubos de protección de
termopares.
Cromel: A (80% Ni, 20% Cr). Se aplica a elementos eléctricos de
calefacción.
Hastelloy D: (Ni, 10% Si, 3% Cu). Tiene una excelente resistencia a la
corrosión para aparatos caseros y hornos industriales.
Nicrome: (60% Ni, 16% Cr, 24% Fe) para resistencias de tostadores,
cafeteras, planchas, secadores de pelo, calentadores eléctricos y
reostatos para equipos electrónicos.
Illium B: (50%Ni, 28%Cr, 8.5%Mo, 5.5%Cu) y el Illium G (56%Ni, 22.5%Cr,
6.5%Mo, 6.5%Cu) Se utiliza en cojinetes, bombas y válvulas en las que se
requiere una alta resistencia a los ácidos sulfúrico y nítrico.
Nimonic 90: (53%Ni, 20%Cr, 18%Co, 2.5%Ti, 1.5%Al, 1.5%Fe). Es la
aleación básica para los motores a reacción.
Incoloy: Se caracteriza por una buena resistencia a la corrosión en
ambientes acuosos y por su excelente resistencia a la oxidación en
atmósferas a altas temperaturas. Sus aplicaciones incluyen hornos y
equipos de tratamiento térmico, generadores de vapor, etc.
En todos los casos su catalogación requiere la realización de pruebas de
resistencia a la corrosión con cámaras de ensayos acelerados de
laboratorio, capaces de simular condiciones ambientales potencialmente
corrosivas, tales como:
Corrosión salina neutra:
La producida por el ambiente marino sin presencia de componentes ácidos,
(pH alrededor de 7).
Corrosión salina ácida:
La producida por ambientes activos en los cuales, además de la presencia
de sales diversas tales como el ClNa, SO4Cu, etc., pueden existir
concentraciones de ácidos, tales como el ácido acético procedente de las
siliconas empleadas en la carpintería metálica del aluminio, ácido úrico
en granjas, etc., por ejemplo.
Corrosión por inmersión alternativa:
Se produce cuando las superficies metálicas son periódicamente cubiertas
por el agua de mar, por ejemplo, a intervalos repetitivos provocados por
el oleaje, mareas, etc.
Corrosión climosalina:
También denominada de ciclos climáticos combinados con niebla salina. Es
el que representa más fielmente lo que sucede en la realidad con los
ciclos nocturnos y diurnos, donde por la noche sube la humedad baja el
punto de rocío(clima húmedo), al amanecer sube la temperatura y baja la
humedad (secado), y alternadamente se producen las deposiciones de la
niebla salina dispersada por el mar.
A este respecto es de destacar que CCI viene colaborando con diversas
asociaciones y entidades en la elaboración de diversos proyectos de
norma de aplicación internacional.
Además, CCI viene desarrollando desde 1967, bajo la Certificación AENOR,
cámaras de simulación climática, entre las que se encuentran las cámaras
de ensayos capaces de reproducir cualquier ambiente que pueda
encontrarse en condiciones naturales o artificiales y acelerarlo a
requerimiento. A este respecto es de destacar que CCI ha desarrollado
este tipo de cámaras para el Centro Nacional de Investigaciones
metalúrgicas CENIM, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones
Científicas, Empresa Nacional Siderúrgica etc., y las compañías más
relevantes del sector, entre otras entidades públicas y universidades
diversas.
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