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Los fabricantes de automoción celebraron recientemente unas jornadas
técnicas en Apremont (Francia), en las cuales se estudiaron las
particularidades relativas a los recubrimientos anticorrosión basadas en
la tecnología del zinc laminar. Es de destacar que esta tecnología es
esencial, no solo para garantizar la calidad, sino también para la
protección del medio ambiente., dado que pueden obtenerse a partir de
productos hidrosolubles sin cromo, a base de placas metálicas, no solo
de zinc, sino también de aluminio, sin base solvente.
No obstante lo anterior, se hace imprescindible la evaluación de la
resistencia de estos recubrimientos anticorrosión a escala de
laboratorio, mediante la realización de ensayos de corrosión.
Se entiende por ensayo de corrosión a la realización de
pruebas de laboratorio encaminadas a evaluar el grado de resistencia de
los materiales metálicos y sus recubrimientos cuando están sometidos a
las condiciones ambientales corrosivas existentes en los litorales
marítimos, zonas industriales y urbanas, caracterizadas por una
atmósfera cargada de humedad con sustancias químicas disueltas en el
componente acuoso.
Los ensayos de corrosión se realiza en las cámaras de corrosión
acelerada, de las cuales, las cámaras de ensayos de niebla salina y las
de corrosión Kesternich, son las más usuales.
Existen diversas normas que rigen este tipo de ensayos; desde las
normativas privadas desarrolladas por compañías tales como Nissan,
Renault, etc., hasta las exigibles por los propios países, como es el
caso de las normas UNE, DIN, ASTM, PROHESION, MIL STD, etc.
En el caso de las cámaras de niebla salina, de lo que se trata es de
reproducir fielmente las condiciones climatológicas típicas que se
encuentran en las zonas del litoral marítimo, las cuales son las
siguientes:
- Alta humedad y condensación nocturna con descenso de temperatura.
- Elevación de temperatura y descenso de la humedad a partir de la
salida del sol.
- Deposición de niebla salina procedente de la dispersión por el oleaje
y el viento.
Dado que los materiales que prestan sus funciones en dichas zonas, se
verán necesariamente expuestos a tales cambios climatológicos de forma
sistemática, es por lo que se hace obligado realizar ensayos de
laboratorio. Para ello resultan imprescindibles las cámaras de corrosión
cíclica desarrolladas por CCI.
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras
de ensayos de corrosión por niebla salina y de simulación climática para
investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que
CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de
la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos
existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional de
Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica
(ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS,
fabricantes de automóviles, etc.
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