CAMARAS DE ENSAYOS - CCI CONTROL DE CALIDAD

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Estabilidad a baja temperatura de fármacos termolabiles. Cámaras climáticas

 

 

Los medicamentos termolábiles (insulinas, vacunas, determinados colirios, algunos antibióticos, etc.,) deben conservarse en cámaras frigoríficas de laboratorio a temperaturas comprendidas entre 0°C y +6°C.

 

Es muy importante que no se rompa la cadena de frío desde su fabricación hasta el momento de su administración al paciente, para poder garantizar la idoneidad del preparado.

 

Para asegurar que los medicamentos se mantienen en este rango de temperatura, se debe comprobar regularmente la temperatura de la cámara.

 

Es universalmente admitido que el concepto de calidad de un medicamento incluye dos características básicas: eficacia y seguridad. Mientras que la eficacia se define como la capacidad de un medicamento para obtener la acción terapéutica buscada en tiempo y forma, se entiende que un medicamento es seguro en tanto los riesgos que tiene para el paciente resultan aceptables en términos de un análisis de beneficio-riesgo.

 

Dentro de los requisitos de calidad exigibles para un medicamento está su estabilidad, es decir, la capacidad de una formulación particular en un sistema de envase/cierre específico, para mantenerse dentro de sus especificaciones físicas, químicas, microbiológicas, terapéuticas y toxicológicas a lo largo de todo el período en el que está en el mercado.

 

Son muchos los factores que inciden en la estabilidad del medicamento desde su fabricación hasta el momento de su utilización, por lo que deficiencias en los sistemas de conservación (rotura de la cadena de frío) o en el tipo de envase pueden ocasionar estragos en la estabilidad de un medicamento. Hay que señalar que los productos formados como consecuencia de la degradación de fármacos, aunque, en general, carecen de actividad farmacológica, a veces pueden ser potencialmente tóxicos o dar lugar a alteraciones en las  características organolépticas. Para evitar o retrasar este tipo de reacciones pueden tomarse una serie de medidas, entre las que podemos destacar el control de la temperatura, ya que un incremento de la temperatura, en términos generales, se acompaña de un aumento en la velocidad de degradación.

 

Según el Art.3, punto 5 de la Ley 25/1990, de 20 de diciembre, del Medicamento, la “custodia, conservación y dispensación de  medicamentos de uso humano corresponderá a las oficinas de farmacia abiertas al público legalmente autorizadas, a los servicios de farmacia de los hospitales, de los centros de salud y de las distintas estructuras de atención primaria”, por tanto, queda establecido que es función del servicio de farmacia velar por el correcto almacenamiento de los fármacos, siguiendo las recomendaciones de conservación que aparecen en el cartonaje de cada medicamento.

 

Los márgenes óptimos entre los que debe situarse la temperatura para una buena conservación de los medicamentos, en nuestro caso los termolábiles, se establecen de forma genérica entre los +2ºC y los +8ºC. Sin embargo, en la práctica, surgen situaciones en las que estos límites son rebasados, tanto por defecto como por exceso. Como consecuencia, especialidades farmacéuticas que requieren conservación en frigorífico pueden permanecer almacenadas cierto tiempo a temperaturas inadecuadas para su conservación. La estabilidad del medicamento podría quedar comprometida, obligaría al farmacéutico a la retirada del mismo e incrementaría innecesariamente el gasto.

 

Para evaluar la estabilidad a escala de laboratorio se emplean las cámaras climáticas.

 

Fuente: Servicio de Farmacia  del Hospital Universitario “Virgen de la Arrixaca” (Murcia).

 

www.cci-calidad.com

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