CAMARAS DE ENSAYOS - CCI CONTROL DE CALIDAD

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Cámaras de niebla salina fabricación GMP (BPF)

 

Las buenas prácticas de fabricación, GMP en inglés (por sus siglas de Good Manufacturing Practice) o BPF en español (Buenas Prácticas de Fabricación), representan un conjunto de procedimientos tendentes a lograr la excelencia en la producción y en la calidad de los equipamientos.

 

La implementación procedimental de las buenas prácticas de fabricación, se encuadra dentro del entorno de las actividades relacionadas con el Control de Calidad, cuya misión es la de garantizar que los productos mencionados se fabriquen de manera correcta, homogénea y organizada, conforme a las exigencias normativas de obligado cumplimiento en los países de aplicación, para asegurar su calidad en el momento de su consumo o aplicación, para reducir al máximo los riesgos intrínsecos y extrínsecos y prolongar su fecha de caducidad.

 

Los procedimientos a implementar, para tal fin, han de cumplir los siguientes requisitos:

 

• Que los procedimientos de fabricación estén redactados por escrito, claramente definidos y que se revisen con la periodicidad preestablecida.

 

• Que los equipos estén cualificados y los procesos validados.

 

• Que se cuente con los recursos necesarios para los fines perseguidos:

- Existencia de personal cualificado.

- Instalaciones y espacios adecuados.

- Servicios y equipamientos apropiados.

- Rótulos, envases y materiales apropiados.

- Instrucciones y procedimientos aprobados.

- Transporte, almacenamiento y logística apropiados.

 

• Que los procedimientos se redacten en un lenguaje claro e inequívoco, que sean específicamente aplicables a los medios de producción disponibles.

 

• Que se mantengan registros puntuales del cumplimiento de los procedimientos documentales durante todo el proceso de productivo.

 

• Que los registros referentes a los lotes de fabricación y distribución, se mantengan de tal forma que sean completos y accesibles.

 

• Que el almacenamiento y distribución de los productos sean adecuados para reducir al mínimo cualquier riesgo de disminución de la calidad.

 

• Que se establezca un procedimiento para la retirada de cualquier producto defectuoso, a lo largo de todo el periodo de distribución.

 

• Que se estudien todas las reclamaciones existentes contra un producto ya comercializado y que se investiguen las causas de los defectos de calidad, adoptándose medidas apropiadas para prevenirlos.

 

• En cada país existen normativas específicas de obligado cumplimiento. Así, por ejemplo, en Europa se aplican los reglamentos 852/2004 y 853/2004.

 

Las cámaras para ensayos de corrosión por niebla salina CCI pueden ser catalogadas como de universales, dada su característica "multinorma", cumpliendo rigurosamente con la norma UNE-EN ISO 9227, ASTM B-117 y todas sus homólogas.

 

Por tal motivo, todo equipo CCI de esta serie permite reproducir a escala de laboratorio, de forma artificial y acelerada, cualquier atmósfera corrosiva salina que pueda existir en cualquier parte del universo (proximidad al mar, explotaciones salinas, atmósferas industriales particulares, etc.).

 

Dado que los materiales de origen metálico, por su características electroquímicas (fenómenos redox: oxidación-reducción) pueden sufrir importantes deterioros cuando están sometidos a estas condiciones, es por lo que han sido formuladas multitud de normas, muchas veces de obligado cumplimiento y que se circunscriben tanto a diversos tipos de materiales y sectores industriales, como a criterios de los organismos y de los países que las han elaborado.

 

Lo que se pretende con ello es conseguir unos criterios de calidad coherentes que permitan lograr unos resultados de equivalencia a nivel sectorial, cuestión que ha alcanzado gran relevancia con el fenómeno multinacional.

 

Podemos decir en resumen que, hoy día, es inadmisible excluir esta prueba de laboratorio, no sólo para garantizar la permanencia en un determinado sector industrial, sino para conocer en profundidad el grado de calidad y resistencia de los materiales a los efectos corrosivos mencionados.

 

Los criterios de fabricación de las cámaras para corrosión acelerada CCI, dado el fin a que se destinan, son construidas en materiales absolutamente inoxidables, haciendo mención expresa a sus partes metálicas.

 

En efecto y teniendo en cuenta los derramamientos de solución salina que se producen por los bordes y partes exteriores de estos equipos, el acabado externo no se pinta, cuestión que suele ocultar aceros de mala calidad.

 

La construcción exterior y todos los materiales metálicos, incluyendo tornillería, son absolutamente en acero inoxidable AISI 316 L. El interior está construido en composite de nueva tecnología, reforzado con estructura de silicio de alta calidad según la nueva tecnología empleada en los sectores aeronáutico y naval, además, por razones estéticas, se dota de un recubrimiento color naranja, ofreciendo al usuario una garantía máxima frente al deterioro corrosivo y el cumplimiento de las más recientes normas de seguridad CE y de protección de riesgos laborales. 


CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras de ensayos de corrosión por niebla salina y de simulación climática para investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional de Investigaciones metalúrgicas (CENIM), Empresa Nacional Siderúrgica (ENSIDESA), Instituto de Técnica Aeroespacial (INTA), AIRBUS, fabricantes de automóviles, etc.

 

www.cci-calidad.com

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