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Aunque cada vez con menor frecuencia, el hierro es un material que ha
venido siendo usado habitualmente en sistemas de distribución de agua,
su corrosión representa un aspecto verdaderamente problemático. Si bien
es raro que se produzcan fallos estructurales como consecuencia de la
corrosión del hierro, una corrosión excesiva en las tuberías de hierro
puede ocasionar, no solo problemas de calidad del agua (por ejemplo, su
coloración roja), sino también su perforación.
La corrosión del hierro es un proceso complejo que consiste en la
oxidación del metal, normalmente por oxígeno disuelto, hasta formar un
precipitado férrico (valencia III). Este proceso produce la formación de
incrustaciones sobre la superficie interna de la tubería.
Algunos factores de calidad del agua que determinan si el precipitado
forma una costra protectora son el pH y la alcalinidad. No obstante, el
grado de corrosividad de un agua depende de su potencial electroquímico,
es decir, de su capacidad para conducir la corriente eléctrica.
Es importante destacar que existen aguas químicamente activas,
procedentes de residuos industriales cuyo grado de corrosividad frente a
los metales varía en función de su composición y de otros factores,
tales como la concentración de oxígeno disuelto, el pH, la temperatura,
etc.
Entre los diversos contaminantes que pueden estar presentes en las
aguas, podemos citar, por su especial importancia e incidencia, los
nitratos procedentes de los abonos nitrogenados y los fosfatos
provenientes de los detergentes.
Los iones nitrato, por su naturaleza oxidante, despolarizan la reacción
catódica de reducción del oxígeno, acelerando el proceso de corrosión.
Por su parte, la presencia de fosfatos da lugar a un incremento de la
corrosividad, debido a la posibilidad de crecimiento de bacterias
sulfato-reductoras.
Dadas las graves consecuencias que pueden generar los procesos
corrosivos, es por lo que se hace obligado realizar ensayos de
laboratorio. Para ello resultan imprescindibles las cámaras de corrosión
cíclica y de niebla salina.
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