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El comportamiento frente a la corrosión de un nuevo acero inoxidable con
bajo contenido en níquel en soluciones alcalinas basadas en hidróxido de
calcio, es el título de una tesis doctoral presentada en la Universidad
Complutense de Madrid, cuyo resumen presentamos a continuación.
Esta tesis determina que las estructuras de hormigón armado, EHA,
presentan generalmente una elevada resistencia frente al fenómeno de
corrosión. Esto se debe a las condiciones altamente alcalinas (pH
alrededor de 12–13) que la solución contenida en los poros ofrece al
material utilizado como refuerzo, tradicionalmente acero al carbono.
Estas condiciones promueven la formación de una película de óxido sobre
su superficie que le confiere pasividad, dando como resultado la
protección de la armadura y, por consiguiente, la correcta funcionalidad
de la estructura. No obstante, la presencia de iones cloruro en el medio
puede dar lugar a la aparición de corrosión localizada por picadura
cuando estos alcanzan la interfase constituida por el refuerzo y el
hormigón.
Adicionalmente a este fenómeno, el proceso de carbonatación, resultado
de la reacción del CO2 atmosférico con los productos provenientes de la
hidratación del cemento, presentes en la solución contenida en los poros
del hormigón, puede desencadenar en la aparición de corrosión
generalizada en el acero al carbono debido al descenso del pH (inferior
a 9), que hace que el material pase de un estado pasivo a uno activo de
corrosión.
Ambos factores conducen al deterioro de las EHA y tienen como resultado
la pérdida de estabilidad y seguridad de las mismas, con el consiguiente
coste en tareas de mantenimiento y reparación. Debido a estas
circunstancias, comenzó a extenderse el uso de aceros inoxidables como
material de refuerzo en las EHA en zonas en las que el acero al carbono
presentaba una protección insuficiente.
El creciente interés en las armaduras de acero inoxidable es una
consecuencia de su alta resistencia a una gran variedad de medios y a
sus propiedades de auto–reparación una vez que su capa pasiva ha sufrido
algún tipo de daño. Como resultado, la vida en servicio de las EHA que
utilizan acero inoxidable como refuerzo es superior a aquellas
tradicionales que utilizan acero al carbono.
El uso de armaduras de acero inoxidable se utilizó por primera vez en la
construcción de un muelle en el Golfo de México (Puerto de Progresso,
Yucatán, México), entre los años 1937 y 1941. Inspecciones recientes
llevadas a cabo revelaron la ausencia de corrosión en la estructura. EE.
UU., Canadá, Australia y algunos países europeos utilizan, en la
actualidad, acero inoxidable como refuerzo en EHA.
Fuente: Resumen de la tesis inédita de la Universidad Complutense de
Madrid, Facultad de Ciencias Químicas, Departamento de Ciencia de los
Materiales e Ingeniería Metalúrgica, leída el 16-11-2012 por Fajardo
Panizo, Santiago (2013) Comportamiento frente a la corrosión de un
nuevo acero inoxidable con bajo contenido en níquel en soluciones
alcalinas basadas en hidróxido de calcio. Tesis Doctoral.
http://eprints.ucm.es/18075/1/T34212.pdf
Es de destacar que para determinar la resistencia a la corrosión de las
armaduras de acero inoxidable empleadas en las EHA, se emplean las
cámaras climáticas de carbonatación, las cuales representan un
instrumento de evaluación imprescindible en todos los centros de
investigación de materiales de construcción, entre los que podemos
destacar el Instituto Eduardo Torroja del CSIC español.
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