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Imagen: Inspiration Mars (Dibujo simulado de la nave que viajaría a
Marte)
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Otro título de este artículo, al estilo Julio Verne, bien podría ser
“viaje de ida y vuelta a Marte en 500 días”.
Y es que todos los medios internacionales se hacen hoy eco de la noticia
por la cual, el multimillonario empresario Dennis Tito (primer turista
astronauta) anuncia que pretende lanzar una misión tripulada al planeta
rojo en 2018, a través de la fundación Inspiración Marte.
El proyecto, denominado “Misión América”, prevé que una tripulación
formada por un matrimonio de mediana edad, a bordo de la nave
Inspiration Mars, despegaría el 5 de enero de 2018, llegaría a Marte el
20 de agosto del mismo año y retornaría a la Tierra el 21 de mayo de
2019, aprovechando la ventaja de una coincidencia astronómica de
alineación de planetas que permitiría reducir el tiempo estimado en un
tercio de lo previsto.
Los primeros candidatos que se han ofrecido son Taber MacCallum y su
esposa, Jane Poynter, co-fundadores de Paragon Space Development Corp.,
(una empresa especializada en sistemas de soporte vital para las naves
espaciales), los cuales ya formaron parte del experimento de aislamiento
Biosfera 2 en Arizona entre 1991 y 1993.
Tito, que fue ingeniero del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de
la NASA, y que formó parte del equipo científico que envió las naves de
observación Mariner 4 y 9 a Marte en 1965, tiene la osadía de desafiar a
la NASA, adelantándose a los planes anunciados por dicha agencia, cuyo
objetivo era lanzar la primera misión tripulada al planeta rojo a partir
del año 2030.
Hasta aquí, todo muy idílico.
Cuando al comienzo de esta reseña hemos mencionado a Julio Verne, no era
por casualidad, especialmente porque, muy probablemente, el hombre
llegará a Marte, como se fueron cumpliendo todas las imaginaciones del
novelista, pero en nuestra modesta opinión, no será en el año 2018 (al
menos exitosamente).
Creemos que la euforia crematística y el afán de notoriedad de un
excéntrico multimillonario no son suficientes para lograr culminar con
éxito una misión que requiere la dedicación y vocación científica de un
gran número de investigadores de diversos países, durante muy largo
tiempo. No tenemos más que pensar que la agencia soviética ya viene
trabajando con la aclimatación de astronautas para una misión semejante,
desde hace ya años, no sin múltiples dificultades.
A este respecto es de destacar que la simulación de las condiciones a
las que se habrían de someterse los astronautas, además de poseer una
aptitudes excepcionales, unos conocimientos elevadísimos y un
entrenamiento sobrehumano, deberán ser capaces de sobrevivir en
condiciones extremas, en una cámara climática de prueba especialmente
diseñada al efecto, durante largos periodos de tiempo, como vienen
llevando a cabo los soviéticos.
Nos preguntamos:
¿Cuál será el precio que va a poner el turista Tito por la inmolación
del matrimonio suicida, si piensa seguir con el proyecto?
¿Se tratará de una estrategia de marketing para potenciar sus negocios?
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