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En el año 2010 se cumplieron 200 años de la muerte del marino Alejandro
Malaspina, quien a finales del siglo XVIII dirigió la primera expedición
científica de circunnavegación española.
Para conmemorarlo, el CSIC puso en marcha el proyecto, Expedición de
Circunnavegación Malaspina 2010: Cambio Global y Exploración de la
Biodiversidad del Océano Global.
Quién fue Alejandro Malaspina: "De héroe a traidor".
Alejandro Malaspina (Mulazzo, 1754 – Pontremoli, 1810), capitán de
fragata de la Real Armada, inició en julio de 1789 la primera expedición
española de circunnavegación con las fragatas Descubierta y Atrevida.
Durante el viaje, que duró cinco años, los investigadores recabaron
numerosos datos, cartografiaron territorios, registraron la fauna y
exploraron el mar.
Tras la expedición, Malaspina fue ascendido y más tarde acusado de
conspiración, por lo que fue encarcelado y desterrado y su viaje
olvidado hasta finales del siglo XX.
Dos siglos después, Carlos Duarte, el investigador jefe de la
expedición, indicó: “Con esta expedición vamos a dar la vuelta al mundo,
pero también, en cierto modo, a la oceanografía española, generando una
nueva cultura de cooperación y unión de fuerzas. Es un proyecto
ambicioso, de dimensión global, que atiende a dos necesidades
importantes: evaluar el impacto del cambio global sobre el océano y
explorar ese ecosistema aún tan desconocido que es el océano profundo”.
Durante nueve meses, los buques de investigación oceanográfica
Hespérides y Sarmiento de Gamboa han recorrido entre ambos más de 42.000
millas náuticas de navegación. La mayor parte correspondiente al
Hespérides, en una ruta, desde Cádiz hasta Río de Janeiro, Punta
Arenas, Ushuaia, Ciudad del Cabo, Perth, Sidney, Honolulú, Panamá,
Cartagena de Indias, Cartagena y Cádiz. Por su parte, el Sarmiento de
Gamboa realizó la ruta desde Las Palmas de Gran Canaria a Miami. En cada
parada se realizaron actos y conferencias para dar a conocer las
consecuencias del cambio global, la importancia de la investigación
marina y la expedición Malaspina.
En total, más de 250 investigadores de 19 instituciones españolas
participaron en el proyecto, cifra que asciende a casi 400 al incluir a
estudiantes e investigadores de las 16 instituciones extranjeras
asociadas, entre las que se encuentran la NASA, la Agencia Espacial
Europea y las universidades de California, Río de Janeiro, Washington y
Viena.
El equipo realizó pruebas en 350 puntos y recogió 70.000 muestras de
aire, agua y plancton desde la superficie hasta los 5.000 metros de
profundidad. El objetivo es desarrollar un estudio multidisciplinar,
integrado por 11 bloques temáticos, para evaluar el impacto del cambio
global y la biodiversidad del océano profundo. Así, se medirán la
temperatura, salinidad y concentración de nutrientes en las distintas
zonas oceánicas, se estudiará el intercambio de gases entre océano y
atmósfera, el destino del CO2 absorbido por el mar, la influencia de las
sustancias químicas en el océano y su posible toxicidad. También
estudiarán la diversidad y metabolismo del fitoplancton, el zooplancton
y los microorganismos de las profundidades marinas.
Todas las muestras recogidas conformarán la Colección Malaspina 2010,
que incluirá además información e imágenes sobre el desarrollo de la
expedición y quedará sellada durante décadas a la espera de nuevos
desarrollos científicos, a modo de cápsula del tiempo que permitirá que
las siguientes generaciones cuenten con un amplio material para
investigar y sobre el que desarrollar nuevas técnicas.
El proyecto tiene además como objetivo impulsar las ciencias marinas en
España y fomentar las vocaciones científicas. De hecho, más de 50
jóvenes completarán sus estudios de postgrado, embarcando en algún tramo
de la campaña para realizar su tesis de máster o su tesis doctoral a
través del Programa de Doctorado Expedición Malaspina Fundación
BBVA-CSIC, financiado por ambas instituciones.
La expedición, un Consolider-Ingenio 2010 financiado por el Ministerio
de Ciencia e Innovación, comprende 27 grupos de investigación del CSIC,
el Instituto Español de Oceanografía, 16 universidades, un museo, una
fundación pública de investigación y la Armada Española. La financiación
total, en la que también han colaborado el CSIC, la Armada Española y la
Fundación BBVA, ronda los 6 millones de euros.
El esfuerzo realizado para investigar el cambio climático global fue
realmente un hito histórico extraordinario en un momento de crisis
económica tan importante, demostrando la preocupación existente a nivel
mundial, por la sostenibilidad del clima sobre el planeta.
Ahora las investigaciones han de seguir a escala
de laboratorio, para lo cual se emplean, entre otros equipos
científicos, las cámaras climáticas de laboratorio.
Fuente: CSIC 2010 R+H
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