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Las posibilidades del papel en la actualidad, son inmensas. El papel
puede ser opaco y de diversos colores, translúcido o transparente. Puede
ser resistente al fuego o a la humedad. Puede ser usado como barrera,
como filtro o como absorbente. Puede ser resistente a los ácidos y
álcalis o tan delicado como para limpiar la piel de un bebé.
Un caso interesante es la gran familia de los papeles filtro y los
absorbentes, con infinidad de aplicaciones tan singulares como:
Papeles indicadores de PH para medir la acidez o alcalinidad de los
líquidos.
Para cromatografía en química orgánica (separación de iones de difícil
identificación) o en bioquímica (identificación de componentes en
muestras de ácidos nucleídos y proteínas).
Papel filtro con carbón activo, indicado para la filtración de muestras
turbias como las de la orina para la determinación de azúcar,
eliminación de vapores orgánicos y eliminación de malos olores,
captación de iones radiactivos en atmósferas cercanas a centrales
nucleares, etc.
Papel electrotécnico para uso en cables y transformadores de alto
voltaje, cartón dieléctrico con efectos aislantes, para contadores,
aparatos de radio, transformadores, motores, dinamos, para baterías,
para placas de circuito impreso de los ordenadores, etc.
Juntas de cartón impregnado para juntas de culata de automóviles,
filtros del aire o de la gasolina, papeles con aplicaciones de fricción
en los frenos y la transmisión…
En seguridad, papeles de advertencia y detección, con elementos
singulares como fibras fluorescentes, tintas reactivas, superficies
sensibles, sensores térmicos…, adaptados a las más exigentes técnicas de
impresión y personalización para papel moneda, documentos de identidad,
certificados…
Papeles de lija, papeles soporte especiales combinados con materiales
abrasivos, que se utilizan en la industria del automóvil, la
carpintería, la industria de cuero… o en las limas de uñas.
Papel metalizado para etiquetas que conservan su opacidad incluso en
condiciones extremas de humedad y, pese a su bajo gramaje, soportan
grandes velocidades de etiquetado. O las etiquetas resistentes a la
grasa para botellas de aceite.
Papeles especiales para la protección de frutas ante las inclemencias
del tiempo durante su proceso de crecimiento y cosecha.
Bolsas de aspiradora, en papel con gran capacidad de retención del polvo
y tratamientos bactericidas en los filtros.
En la industria gráfica contamos con papeles desarrollados
específicamente para la impresión láser, para la pre-impresión offset,
papel para las impresoras de chorro de tinta que disminuye el tiempo de
secado, papeles fotográficos para impresora…
Podemos también mencionar los papeles para formularios para lectura
óptica, el papel autocopiativo con microcápsulas de arcilla activa…
Papel para edición de libros de texto de bajo gramaje, que mantiene las
condiciones de calidad de impresión y pesa un 30% menos en la mochila
del niño, es un buen ejemplo de esta tendencia.
Papeles secantes con aplicaciones como el transporte de muestras de
laboratorio, la absorción de exceso de tintas en la industria gráfica o
los trabajos de restauración en los talleres de los museos.
En industria alimentaria como el papel filtro para bolsas de té o para
monodosis de café, de gran resistencia en húmedo y a las altas
temperaturas y con falta total de sabor para no interferir en el sabor
de la infusión.
Papel para sacos de gran contenido (por ejemplo, para cemento) con
microrrizado que le confiere extensibilidad y con una gran resistencia
al desgarro y alta porosidad que le permite soportar las más severas
condiciones de llenado y manipulación.
En el campo de la alimentación, encontramos aplicaciones curiosas como
el papel calandrado de porosidad controlada, que favorece la maduración
del queso; el papel pergamino para la mantequilla, que actúa como
barrera antigrasa; los papeles de alta resistencia a la humedad para el
embalaje de congelados…
Otra aplicación bien conocida, la de los moldes de papel para
magdalenas, utiliza también papel pergamino con propiedades antigrasa,
gran resistencia al calor (para hornos industriales) y con propiedad
slip-easy para facilitar el desmoldeado.
Cartón ondulado para fruta y el desarrollo de cartoncillo para embalajes
listos para la venta, que sustituyen al embalaje de transporte
tradicional y hacen a la vez funciones de expositor.
Las aplicaciones del papel en el campo sanitario son muy numerosas.
Podemos citar, por ejemplo, el papel de características no citotóxicas
para apósitos sanitarios o los papeles para uso hospitalario en
camillas, que aseguran la máxima higiene.
Papel flexible impermeable al agua para la fabricación de manteles o
papeles que son a la vez absorbentes y resistentes en húmedo para la
fabricación de servilletas.
Papel higiénico perfumado o el papel de cocina con aroma por ejemplo a
limón… O en el campo de los pañuelos, el formato mini, los pañuelos con
bálsamo suavizante o los pañuelos perfumados.
Papeles para peluquería de gran capacidad de absorción y resistencia en
húmedo para moldeados y ondulados.
Y un larguísimo etcétera cuya investigación augura un futuro
sorprendente en todos los campos de aplicación.
En todos los casos, las características de este material hacen que sean
imprescindibles los ensayos de resistencia a las diversas condiciones
climáticas a las que se vean enfrentados, en función de cada aplicación.
Para ello se utilizan las cámaras climáticas de laboratorio.
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