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Neiker-Tecnalia ha instalado en Derio, un invernadero que cuenta con una
caldera de biomasa y con paneles solares termodinámicos, que permiten
reducir los costes energéticos y mejorar el rendimiento energético de
los cultivos. Este novedoso sistema consigue climatizar los invernaderos
de una forma más económica y respetuosa con el medio ambiente, ya que no
se utilizan combustibles derivados del petróleo ni gas para lograr la
temperatura óptima de los cultivos. El proyecto, que fue inaugurado por
el consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación, Gonzalo Sáenz de
Samaniego, ha supuesto una inversión de 300.000 euros.
Neiker-Tecnalia ha combinado por primera vez una caldera de biomasa, que
utiliza madera y otros residuos orgánicos como combustible, y placas
solares termodinámicas, con el objetivo de realizar ensayos de
eficiencia energética para cultivos intensivos bajo invernadero. El
proyecto se marca como objetivos conseguir reducir costes, debido al
alto precio de los carburantes tradicionales, y, por otra parte, mejorar
el rendimiento de los cultivos para poder cosechar durante todo el año
productos de temporada.
La caldera de biomasa instalada en Derio produce 400 kW de potencia y
es, hasta el momento, la más grande empleada para climatización de
invernaderos. Este novedoso proyecto utiliza por primera vez paneles
solares termodinámicos para este tipo de cultivos. La combinación de
ambas energías sirve para calentar agua que circula por unos tubos
situados a unos centímetros por encima del suelo. Se consigue así una
temperatura óptima dentro del invernadero, con el objetivo de que las
plantas se encuentren como en su época natural de producción y den
frutos constantemente.
Lograr un menor gasto en consumo y disponer de cultivos de temporada
durante todo el año reduce considerablemente el precio del producto
final y, de esta forma, se podría competir con productos provenientes de
otras zonas cuando aquí no es temporada. En el invernadero inaugurado
hoy, Neiker-Tecnalia va a cultivar, en un primer momento, tomates y
pimientos durante todo el año, y posteriormente se ampliará el ensayo a
otros productos. El nuevo invernadero no tiene tierra en el suelo, sino
que se trata del llamado "suelo hidropónico" o "cultivo sin suelo", en
el que las plantas se colocan sobre sustrato.
En el País Vasco las explotaciones bajo invernadero no suelen ser muy
extensas ya que resulta muy caro su mantenimiento, por lo que algunas de
ellas cierran y otras cambian de cultivos. Con este experimento,
Neiker-Tecnalia persigue un máximo aprovechamiento de la producción y
con el menor coste posible, primando además la calidad de los cultivos.
Las calderas de biomasa, como la utilizada por Neiker-Tecnalia, son
calderas ecológicas, alternativas a las convencionales pero con sus
mismas prestaciones, que funcionan con residuos orgánicos, como las
cáscaras de almendras, los huesos de aceituna, la poda de árboles, el
residuo que se obtiene de la limpieza de bosques, así como el pellet
(granulados de serrín), el serrín, las virutas o cualquier otro
excedente de la industria maderera. El precio de la energía producida
por una caldera de biomasa es muy inferior al de cualquier caldera
alimentada por combustibles derivados del petróleo o por gas natural o
propano.
Los paneles solares termodinámicos generan energía gracias a la
diferencia de temperatura entre un gas frío que circula a través de un
circuito cerrado y la temperatura ambiente del aire destacan por su bajo
coste energético ya que pueden producir energía de noche y por reducir
drásticamente las emisiones de CO2 a la atmósfera.
Esto se engloba dentro de un conjunto de inversiones de más de un millón
y medio de euros llevada a cabo por NEIKER-Tecnalia para la ampliación
de infraestructuras en su sede de Derio.
A escala de laboratorio se estudian las condiciones de cultivo mediante
las cámaras climáticas dotadas de sistemas de simulación ambiental y
fotoperiodo lumínico.
Fuente: NEIKER-Tecnalia
www.neiker.net
www.cci-calidad.com |