|

Recreación de la lisis de un alga microscópica y la respuesta de las
bacterias a la liberación de sustancias orgánicas. Dibujo de Gorick,
Stocker y Seymour
 |
De la misma forma que las aves marinas y las focas localizan su comida
identificando a través del olfato una sustancia de azufre producida por
el plancton, los organismos microscópicos que forman este plancton
también se sirven de aromas bajo el agua para buscar su alimento. Un
equipo internacional de investigadores con participación del Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha observado y grabado en
vídeo los movimientos natatorios bajo el microscopio de varios
microorganismos planctónicos expuestos a zonas enriquecidas con
productos químicos naturales.
Su trabajo, que aparece publicado en el último número de la revista
Science, indica que la observación del comportamiento de estos seres
vivos diminutos permite entender mejor el funcionamiento vital de los
ecosistemas del océano y sus efectos sobre la atmósfera y el clima.
El mar huele, en buena medida, a un compuesto de azufre producido por el
plancton denominado dimetilsulfuro o DMS. Este gas es producto de la
degradación biológica de otra sustancia, el dimetilsulfoniopropionato o
DMSP, fabricada por el fitoplancton marino, seres minúsculos
responsables de la mitad de la fotosíntesis del planeta. “Varios
investigadores habían demostrado que el olor del DMSP y el DMS atrae a
peces, erizos de mar, pájaros marinos, pingüinos y focas. Ahora sabemos
que atrae también al plancton”, destaca Rafel Simó, investigador del
Institut de Ciències del Mar (CSIC) en Barcelona.
“El hallazgo no supone simplemente prolongar la lista de organismos. Los
miles, incluso millones, de microorganismos que viven en una cucharadita
de agua de mar desempeñan una función ecológica mucho más importante que
los animales que suelen aparecer en los documentales de naturaleza”.
Los investigadores han grabado por primera vez el comportamiento de
microalgas, bacterias y protozoos ante la presencia de DMSP y sustancias
parecidas. Para ello, han empleado un sistema de experimentación
microfluídica, del tamaño de un chicle, desarrollado en el
Massachussetts Institute of Technology (MIT), en Estados Unidos.
Con este sistema se ha podido recrear lo que ocurre cuando un alga
unicelular pierde su integridad y libera su contenido a consecuencia de
una infección por virus o un exceso de radiación solar, fenómenos
habituales en la superficie del océano. Hasta ahora se creía que el DMSP
actuaba como repulsivo de los predadores, pero este estudio muestra todo
lo contrario.
“Hemos visto que organismos como las bacterias se ven atraídos porque se
alimentan de esas sustancias, mientras que para otros, como los
protozoos, estas sustancias señalan la presencia de presas”, asegura
Justin Seymour, investigador de la Universidad Tecnológica de Sydney
(Australia).
Según los investigadores, el comportamiento de los microorganismos del
plancton afecta directamente al clima, y así ha ocurrido probablemente
desde la eclosión de la vida en la Tierra. “Ahora tenemos la capacidad
de adentrarnos en el mundo microbiano y estudiar el comportamiento de
los microorganismos de la misma forma que tradicionalmente los ecólogos
han estudiado el comportamiento de las plantas y los animales”, afirma
Roman Stocker, investigador del MIT.
El DMS gaseoso que se produce como transformación biológica del DMSP
alimenta la producción de aerosoles de sulfato en la atmósfera, los
cuales intervienen en la formación de nubes sobre el océano. A más
nubes, la radiación solar que calienta la superficie del océano es
menor. “A pesar de tener lugar de forma invisible a nuestros ojos en un
mundo de microbios, los procesos que estudiamos influyen a la vez en el
ciclo de los elementos en el océano y en la regulación natural del
clima”, explica Simó.
Para estudiar las peculiaridades del plancton marino en función de
diversas condiciones ambientales, se utilizan las cámaras climáticas de
laboratorio.
Fuente: CSIC 2010
Justin R. Seymour, Rafel Simó, Tanvir Ahmed and Roman Stocker.
Chemoattraction to dimethylsulfoniopropionate throughout the marine
microbial food web. Science (2010). 1188418.
www.csic.es
www.cci-calidad.com |