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Imagen: NASA. Recreación del origen del universo |
Según han informado fuentes del equipo científico de la misión Wilkinson
Microwave Anisotropy (WMAP), de la NASA, se ha descubierto, con un alto
grado de exactitud y precisión, no sólo la edad del universo, sino
también la densidad de los átomos, la densidad del resto de materia no
atómica y la época en que las primeras estrellas comenzaron a brillar.
Las observaciones de WMAP son cerca de 68.000 veces más fiables que los
estudios anteriores, cuestión que ha supuesto un gran avance en el
estudio del origen del universo.
El estudio de WMAP, tras nueve años de investigación, consistió en
mapear el resplandor del Universo caliente, en un momento en que tenía
solo 375.000 años de edad, frente a los más de 13.700 millones de años
que tiene ahora. El resultado fue la creación de una imagen del
“Universo bebé” que se han utilizado para precisar lo que pudo haber
sucedido antes, y lo que ocurrió en los miles de millones de años desde
los primeros tiempos.
De este modo, la sonda logró aportar datos que apoyan la teoría
cosmológica, basada en el “Big Bang”, que postula que el Universo ha
estado expandiéndose y enfriándose desde que sucediera la gran
explosión. Las observaciones de WMAP también apoyan la teoría conocida
como la 'inflación', que dice que el Universo sufrió un dramático
período inicial de expansión, con un crecimiento de más de un billón de
billones de veces en menos de un billón de una billonésima parte de
segundo. Durante esta expansión se generaron pequeñas fluctuaciones que
con el tiempo crecieron hasta formar galaxias.
Durante la gran expansión del Universo se generaron pequeñas
fluctuaciones que con el tiempo crecieron hasta formar galaxias.
La medición de WMAP también confirmó que las fluctuaciones siguen una
curva de campana con las mismas propiedades a través del cielo, y hay un
número igual de puntos calientes y fríos en el mapa. Además, el Cosmos
debe de obedecer las reglas de la geometría euclidiana por las que la
suma de los ángulos interiores de un triángulo es de 180 grados.
La sonda también proporcionó la oportunidad de facilitar la época en la
que las primeras estrellas comenzaron a brillar, cuando el universo
tenía unos 400 millones de años. Esta investigación seguirá adelante
cuando se ponga en marcha el próximo telescopio espacial de la NASA,
James Webb, que está específicamente diseñado para estudiar ese periodo.
Fuente: NASA
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