|
Según ha informado la investigadora de la NASA María Zuber, responsable
principal de la misión Gravity Recovery and Interior Laboratory (GRAIL),
de la cual ya se informó puntualmente, las dos naves de exploración
espacial, llamadas Ebb y Flow, que fueron puestas en órbita lunar los
días 31 de diciembre de 2011 y 1 de enero de 2012, respectivamente,
chocarán contra la Luna el próximo día 17 de Diciembre.
El lugar previsto para la colisión es la ladera del cráter Goldschmith,
cercano al lugar de alunizaje de las misiones APOLO, en el polo norte
lunar, con un intervalo de tiempo de aproximadamente 20 minutos,
alrededor de las 2:20:00 p.m. (Hora del Pacífico).
Dado que el combustible de dichas naves está dando a su fin y teniendo
en cuenta que su órbita de exploración es muy baja, como es lógico para
el cumplimiento de la misión, la NASA ha elegido este lugar como el que
menos puede afectar a otras misiones.
Ebb y Flow llevarán a cabo un experimento final antes de que termine su
misión. Dejarán encendidos sus motores principales hasta que sus tanques
de combustible se vacíen. De este modo, determinarán la cantidad precisa
de combustible que quedaba en sus tanques. Esto ayudará a los ingenieros
de la NASA a validar los modelos de consumo de combustible hechos por
computadora con el fin de mejorar las predicciones vinculadas con las
necesidades de combustible en futuras misiones.
"Nuestros gemelos lunares quizás estén en el ocaso de su vida activa,
pero una cosa es segura: no se dan por vencidos", señaló el encargado
del proyecto GRAIL David Lehman, del Laboratorio de Propulsión a Chorro
(Jet Propulsion Laboratory o JPL, por su sigla en idioma inglés), de la
NASA, el cual está ubicado Pasadena, California. "Incluso durante la
última mitad de la última órbita, vamos a hacer un experimento de
ingeniería que podría ayudar para que las futuras misiones funcionen con
más eficiencia".
Como se desconoce la cantidad exacta del combustible que queda a bordo
de cada una de las naves espaciales, quienes comandan la misión
conjuntamente con los ingenieros diseñaron el método para reducir la
cantidad de combustible con el fin de permitir el descenso gradual de
las sondas durante varias horas y evitar la superficie de la Luna hasta
encontrar el terreno elevado de la montaña tomada como objetivo.
La quema de combustible que cambiará la órbita de las naves espaciales
se producirá el viernes 14 de diciembre por la mañana.
"Un escenario tan exclusivo de final de una misión requiere que la
planificación y el manejo de la misión sean detallados y exhaustivos",
dijo Lehman. "Hemos tenido nuestra cuota de desafíos durante esta misión
y siempre los hemos superado con éxito, pero nadie que yo conozca por
aquí ha viajado alguna vez a una montaña de la Luna. Con seguridad, será
una nueva experiencia".
La NASA ha informado que el impacto no podrá ser visible desde la
Tierra, dado que el tamaño de cada una de las dos sondas gemelas
(semejantes a las lavadoras domésticas) es demasiado pequeño y ligero
como para crear un cráter o levantar una cantidad de polvo tal, que
pueda ser apreciable por telescopios convencionales.
La misión de dichas naves de exploración se ha cumplido con creces, dado
que han permitido desarrollar por primera vez el mapa de la superficie
lunar y su campo gravitatorio, en alta resolución, cuestión
imprescindible para incrementar el conocimiento de la Luna de cara a las
próximas misiones tripuladas.
Fuente: NASA
Ruth Netting
Dr. Tony Phillips
www.ciencia.nasa.gov
www.cci-calidad.com |