|

Micrografía por barrido electrónico de numerosas y muy pequeñas células
bacterianas que habitan canales de hielo salados en el Lago Vida de la
Antártida. El lago está ubicado en el Valle Victoria, que es uno de los
valles secos que se encuentran más al norte de la Antártida. Crédito:
Christian H. Fritsen, Instituto de Investigaciones del Desierto (Desert
Research Institute o DRI, por sus siglas en inglés)

Imagen: NASA (Campamento de investigaciones en el Lago Vida, Valle
Victoria)

Corrosión por atmósfera industrial
|
A casi 20 metros bajo la superficie helada de un remoto lago antártico,
los científicos de la NASA, del Instituto de Investigaciones del
Desierto (DRI), en Reno, Nevada, de la Universidad de Illinois, en
Chicago, y de otras nueve instituciones, descubrieron una comunidad de
bacterias que existen en uno de los hábitats más oscuros, salados y
fríos de la Tierra. El hallazgo podría tener implicaciones respecto de
la posibilidad de que haya vida en otros planetas.
El Lago Vida, el más grande de todos los lagos excepcionales que se
encontraron en los valles McMurdo Dry; no contiene oxígeno, está casi
totalmente congelado y posee los niveles más elevados de óxido nitroso
de cualquier masa de agua natural de la Tierra.
Según ha publicado el equipo internacional de científicos en la primera
edición de los Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias, se
trata de un líquido salobre, aproximadamente seis veces más salado que
el agua de mar, que se filtra a través del hielo a una temperatura de
-22ºC.
"Este estudio proporciona una ventana hacia uno de los ecosistemas más
exclusivos de la Tierra", dijo Alison Murray, una investigadora de los
polos y ecologista, dedicada a la microbiología molecular, en el DRI.
Murray también es la autora principal del informe. "Hasta ahora, poco
hemos sabido de los procesos geoquímicos y microbianos en los ambientes
helados, sin luz, especialmente a temperaturas bajo cero. Este trabajo
expande nuestro conocimiento de los tipos de vida que pueden sobrevivir
en estos crioecosistemas aislados y de cómo se pueden usar diferentes
estrategias para poder existir en esos ambientes tan desafiantes".
A pesar de la naturaleza tan fría, oscura y aislada del hábitat, el
informe describe que el agua salada alberga una variedad
sorprendentemente diversa y abundante de bacterias que sobreviven sin
una fuente de energía actual del Sol. Estudios previos del Lago Vida,
que datan del año 1996, indican que el agua salada y sus habitantes han
estado aislados de las influencias externas durante más de 3.000 años.
"Este sistema es probablemente el mejor ejemplo que tenemos de posibles
ecosistemas en las aguas subsuperficiales de la luna de Saturno,
Encelado, y de la luna de Júpiter, Europa", señaló Chris McKay, un
científico de alto rango y co-autor del informe, en el Centro de
Investigaciones Ames Research Center de la NASA, en Moffett Field,
California.
Murray y los co-autores y colaboradores en el trabajo, incluyendo a
Peter Doran, investigador del proyecto, en la Universidad de Illinois,
en Chicago, desarrollaron estrictos protocolos y equipos especializados
para sus campañas de campo, que tuvieron lugar durante los años 2005 y
2010, y que estuvieron destinadas a tomar muestras del agua salada del
lago. Pero también evitaron contaminar el prístino ecosistema.
"El ecosistema microbiano que fue descubierto en el Lago Vida expande
nuestro conocimiento de los límites ambientales para la vida y ayuda a
definir nuevos nichos de habitabilidad", dijo Adrian Ponce, uno de los
co-autores, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion
Laboratory o JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, en
Pasadena, California, quien enumeró poblaciones viables de esporas
bacterianas del Lago Vida.
Para tomar muestras de ambientes como este, los investigadores deben
trabajar debajo de carpas seguras y estériles, en la superficie del
lago. Las carpas mantuvieron el lugar y el equipo en condiciones de
limpieza mientras los investigadores perforaron el corazón del hielo,
recolectaron muestras de agua salada del hielo del lago y evaluaron sus
calidades químicas y su potencial para albergar y conservar vida.
Los análisis geoquímicos sugieren que las reacciones químicas que se
producen entre el agua salada y los sedimentos ricos en hierro que están
por debajo de ella, generan óxido nitroso y también hidrógeno molecular.
Este último, en parte, puede proporcionar la energía necesaria para
sustentar la diversa vida microbiana del lugar.
Se están realizando investigaciones adicionales con el fin de analizar
las interacciones abióticas y químicas entre el agua salada del Lago
Vida y sus sedimentos. Asimismo, se está investigando la comunidad
microbiana utilizando diferentes secuencias de genomas. Los resultados
podrían ayudar a explicar el potencial para la vida en otros ambientes
salados y criogénicos más allá de la Tierra, como por ejemplo en los
supuestos acuíferos subterráneos de Marte.
Fuente: NASA
Créditos: Dr. Tony Phillips y Ruth Netting
Para estudiar a escala de laboratorio el crecimiento bacteriano en
condiciones criogénicas, se utilizan las cámaras climáticas de
simulación.
www.cci-calidad.com |