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Científicos europeos crean nuevos materiales compuestos
nanoestructurados que combinan bioplásticos y fibras de celulosa para su
uso en una amplia variedad de industrias como embalaje, transporte,
construcción, juguete, menaje, artes gráficas, etcétera.
El uso de bioplásticos en diferentes industrias como la del envase y
embalaje se está consolidando como materia prima alternativa a los
materiales convencionales derivados de fuentes no renovables como el
petróleo.
Para obtener prestaciones similares a las de los materiales no
renovables, los investigadores del proyecto SustainComp han recurrido a
la generación de nuevos materiales a través del uso de nanotecnología,
mediante la mezcla de bioplásticos y fibras de celulosa (fibras de
madera y celulosa microfibrilada) como materiales de refuerzo.
Uso en diferentes aplicaciones.
Desde el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística
(ITENE) se ha trabajado conjuntamente con la empresa italiana Novamont y
la compañía sueca de investigación Innventia en la evaluación de la
sostenibilidad de los nuevos materiales desarrollados para diferentes
aplicaciones tales como un sistema de cushioning (amortiguamiento) para
aparatos electrónicos (creado por la empresa SCA packaging); un
componente de asiento para autobuses urbanos (Elastopoli); bloques
interconectables para juguetes (Polykemi); un panel display para
aplicaciones de publicidad (3A Composites); y un set de cubiertos para
catering (Novamont).
Esta evaluación se llevó a la práctica a través de la implantación de
los criterios de ecodiseño (diseño con menor impacto ambiental) en cinco
de los prototipos de producto realizados para demostrar la utilidad del
proyecto.
El jefe de proyectos de Sostenibilidad de ITENE, Antonio Dobón realizó
una ponencia conjunta con el especialista en Análisis de Ciclo de Vida
de Novamont, Francesco Razza, en la conferencia final del proyecto en la
que presentó los resultados positivos de sostenibilidad y ecodiseño de
dichos prototipos, todos ellos fabricados en composites de bio-plásticos
(PLA y Mater-Bi® reforzados con fibras de madera y celulosa
microfibrilada).
Mejora ambiental.
Los resultados de la evaluación de los nuevos materiales para las
aplicaciones de los demostradores del proyecto confirmaron la mejora
ambiental sobre algunos efectos tales como el cambio climático, o la
disminución de recursos no renovables. En el caso de su desarrollo
industrial se espera que estos materiales sean económicamente
competitivos, si se tiene en cuenta un escenario futuro en el que se
produzca un incremento del precio del petróleo y la implementación de
políticas ambientales más restrictivas en muchos países.
Por ejemplo, la sustitución de las fibras de vidrio por las fibras de
madera es clave para el éxito de la aplicación de componente de asiento
para autobús urbano (aplicación duradera), mientras que la recuperación
a través del reciclado orgánico es la característica que marca las
diferencias para la aplicación del set de cubiertos biodegradables
(aplicación desechable).
Los resultados de este trabajo de I+D, financiado por el 7º Programa
Marco de la Unión Europea, generarán nuevas oportunidades para las
industrias basadas en productos forestales, biorefinerías e industrias
de bioplásticos para abrir nuevos mercados, así como para la creación de
nuevas empresas, modelos y áreas de negocio.
Fuente: ITENE
www.itene.com
Para evaluar la resistencia de los composites frente a las diversas
condiciones climatológicas naturales y artificiales, se utilizan las
cámaras climáticas de laboratorio.
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