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El Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC) está
estudiando las secuencias moleculares de distintas variedades de brócoli
para descubrir cuál es la más productiva y la que ofrece una mayor
calidad en función de las condiciones climatológicas y de salinidad del
agua de riego en la Región. Los técnicos han detectado que la salinidad
es tan elevada, «sobre todo en los últimos años», que «hace decrecer la
productividad». Sin embargo, no todo es negativo, ya que las aguas
salinas aumentan incluso un 20 ó 30% las concentraciones de los
compuestos bioactivos que son anticancerígenos, como los compuestos
fenólicos y glucosinolatos.
Ante esta disyuntiva, los investigadores del Cebas hacen pruebas
modificando la salinidad en las distintas variedades existentes para
tratar de optimizar el mayor rendimiento «tanto de calidad como de
producción», apunta una de las directoras del proyecto, Micaela
Carvajal. La investigación está dividida en dos áreas. Carvajal y su
equipo, formado por siete personas, se centran en estudiar cómo afectan
las condiciones climáticas de la Región, la mala calidad de las aguas y
las aguas salinas, al crecimiento vegetativo y a la calidad del brócoli.
Mientras, otro equipo dirigido por la doctora Cristina García Vigueras
está llevando a cabo estudios de asimilación de los compuestos
bioactivos que son anticancerígenos, y cómo afectan los distintos tipos
de cocinado a la asimilación de esos compuestos.
El brócoli es un cultivo en expansión en la Región, aunque se produce
desde hace relativamente poco tiempo, unos diez años. «Las condiciones
climáticas son buenas, y cumplen sus requerimientos de no tener
demasiado frío, con lo que se pueden producir tres cosechas al año»,
explica Carvajal. Sin embargo, los productores murcianos se enfrentan al
problema de la escasez de agua y la salinidad, lo que ha llevado a un
descenso de producción. Por eso, los investigadores del Cebas se
pusieron en marcha para buscar un marcador molecular cuya mayor o menor
presencia favoreciera que la planta se adaptara más a las condiciones de
estrés de la Región de Murcia. Actualmente, su grupo de investigación
tiene una secuencia localizada, y ahora tiene que validar si funciona
como marcador. «Ahora mismo estamos probando una variedad inglesa de
color violeta, con el valor añadido de que, además de los compuestos
fenólicos y glucosinolatos, contiene antocianos, otro compuesto
bioactivo». El equipo que dirige Carvajal hizo estudios de respuesta en
las condiciones de aguas salinas y validó que regar con este tipo de
agua «aumenta, incluso, un 20 ó 30% las concentraciones de los
compuestos bioactivos que son anticancerígenos, como compuestos
fenólicos y glucosinolatos».
Los investigadores constataron que este aumento de compuestos bioactivos
«daría un valor añadido a la producción». Así, el hecho de incrementar
la salinidad, siempre que no sea en exceso, reduce «muy poquito la
producción, pero sí que se incrementa mucho la concentración de
productos bioactivos». El estudio abre la posibilidad de lograr plantas
transgénicas.
Fuente: Aquaporins & Ingredients, S.L.
http://www.aqpingredients.com
Para estudiar la influencia de las diversas condiciones climatológicas
en el cultivo de este tipo de vegetales, y la influencia de la obtención
de productos bioactivos en función de la salinidad de la tierra y de las
aguas de riego, se utilizan las cámaras climáticas de
laboratorio.
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