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El proyecto PHBOTTLE tiene como objetivo obtener un nuevo envase para
zumos, biodegradable y con propiedades antioxidantes, capaz de alargar
la vida útil del alimento que contenga, fabricado a partir de los
azúcares y de otros residuos ricos en carbono, nitrógeno y oxígeno,
existentes en las aguas residuales de las propias industrias de zumos.
Se trata de aportar soluciones sostenibles a las problemáticas
medioambientales de las industrias de zumos, partiendo del principio del
aprovechamiento de los desechos producidos, transformándolos en
materiales con nuevas cualidades.
La técnica presupone la aplicación de los últimos avances en
microencapsulación, biotecnología y tecnologías del envase. En su
desarrollo está trabajando un consorcio formado por diversos organismos
internacionales de investigación coordinado por AINIA Centro
Tecnológico.
El proyecto parte de la base de que las industrias de zumos consumen una
gran cantidad de agua, tanto en la limpieza de sus equipos e
instalaciones, como en el lavado de frutas, etc., conllevando una
importante generación de aguas residuales que contienen grandes
cantidades de residuos orgánicos, en forma de azúcares, que a su vez son
una materia prima de gran valor para la producción de bioplásticos
(plásticos generados a partir de restos orgánicos y por lo tanto
degradables).
Las industrias de zumo de frutas en Europa juegan un papel importante en
la gestión de aguas residuales debido a que este tipo de industria llega
a generar hasta 130.000 millones de litros de este residuo al año.
En esta fase inicial se están identificando los microorganismos capaces
de transformar los restos orgánicos de las aguas residuales en un
material polimérico (plástico) biodegradable, el PHB
(polihidroxibutirato).
Una vez obtenido este material, las propiedades del mismo serán
mejoradas con la incorporación de fibras de celulosa e ingredientes
encapsulados con propiedades antioxidantes, de manera que este material,
cuando contenga un alimento, sea capaz de alargar la vida útil del mismo
y por lo tanto sus días de comercialización y consumo.
Posteriormente, el material obtenido se moldeará y será utilizado para
fabricar botellas de zumo. Finalmente, estas botellas serán validadas y
ensayadas, envasándose en ellas el zumo de frutas de la misma industria
generadora de las aguas residuales. Así se cierra el ciclo: El generador
del residuo se convierte en el beneficiario del nuevo envase, adaptado a
la necesidad de su producto.
Análisis de ciclo de vida:
Otro de los objetivos medioambientales del proyecto se basa en un
análisis en todas las fases del proyecto del Ciclo de Vida (ACV) del
nuevo envase. Supone determinar el impacto en el medio ambiente del
material generado durante toda la vida del mismo, desde las materias
primas con las que se produce, hasta el momento en el que el envase
final se desecha, de cara a conseguir un envase 100% biodegradable, con
el mínimo impacto ambiental.
El nuevo material también podrá ser aplicado a envases no alimentarios,
fundamentalmente en embalajes de droguería y limpieza y plásticos para
automoción.
Fuente: AINIA Centro Tecnológico.
www.ainia.es
Para ensayar la calidad y durabilidad de los plásticos mencionados, se
utilizan las cámaras climáticas de laboratorio, capaces de
simular las condiciones de la intemperie, como son la humedad, frio,
calor, lluvia y radiaciones solares ultravioleta.
www.cci-calidad.com |