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Es casi como estar allí. El público tendrá la oportunidad
de seguir a Curiosity a través del terreno arenoso de Marte
sumergiéndose en una "Experiencia Virtual del Vehículo Explorador"

El cráter Gale, lugar de aterrizaje de Curiosity,
fotografiado desde arriba por el orbitador de Marte Odyssey de la NASA.
En el interior de Gale, una impresionante montaña en capas,
informalmente llamada "Monte Agudo", se levanta cerca de 5 kilómetros
por encima del fondo del cráter
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El vehículo explorador de planetas más avanzado que tiene la NASA hasta
el momento lleva el rumbo exacto para aterrizar, a principios de agosto,
al lado de una de las montañas marcianas, con el fin de iniciar dos años
de un trabajo científico detectivesco sin precedentes. Sin embargo,
lograr que el vehículo explorador Curiosity se pose sobre la superficie
de Marte no será una tarea fácil.
"El aterrizaje de Curiosity es la misión de la NASA más difícil en la
historia de la exploración planetaria con robots", dijo John Grunsfeld,
administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la
NASA, en las oficinas centrales de Washington. "El reto es monumental,
pero la habilidad y la determinación que tiene el equipo de
investigadores me dan mucha confianza en que podemos lograr un
aterrizaje exitoso".
El aterrizaje de Curiosity está programado para el 5 de agosto a las
10:31 p.m., hora diurna del Pacífico.
La misión del Laboratorio Científico de Marte (Mars Science Laboratory)
es la precursora de futuras misiones a Marte lideradas por seres
humanos. El presidente Obama propuso el desafío de visitar el Planeta
Rojo en la década de 2030.
Con el propósito de lograr el nivel de precisión necesario para
aterrizar en el interior del cráter Gale, la nave espacial volará como
si fuera un ala delta en la atmósfera alta, en lugar de caer a plomo.
Para poder aterrizar el vehículo explorador de 1 tonelada, el método de
la bolsa de aire utilizado en otras misiones a Marte no funcionará en
esta ocasión. Ingenieros de la misión, en el Laboratorio de Propulsión a
Chorro de la NASA, ubicado en Pasadena, California, han diseñado una
especie de "grúa celeste" que funcionará durante los segundos finales
del vuelo.
Una mochila provista de cohetes-retro que controlan la velocidad de
descenso será usada para que el vehículo explorador descienda sobre tres
cordones de nylon justo antes de que se pose.
Durante un período crítico que solo dura aproximadamente siete minutos
(también conocido como "los siete minutos del terror"), la nave espacial
del Laboratorio Científico de Marte que transporta a Curiosity debe
disminuir su velocidad a 13.200 21.243 kilómetros por hora para permitir
que el vehículo explorador se pose sobre la superficie marciana a una
velocidad de aproximadamente 2,74 kilómetros por hora.
"Para que el aterrizaje sea exitoso, cientos de sucesos deben ocurrir
correctamente, muchos de estos con una precisión de segundos, y todos
controlados autónomamente por la nave espacial. Hemos hecho todo lo
posible para tener éxito. Esperamos que Curiosity tenga un buen
aterrizaje, pero no hay garantía de que vaya a ser así. Los riesgos son
reales".
Durante las primeras semanas después del aterrizaje, los controladores
de la misión en el JPL someterán al vehículo explorador a una serie de
revisiones y actividades destinadas a caracterizar su funcionamiento en
Marte; mientras tanto, aumentarán gradualmente las investigaciones
científicas. Más tarde, Curiosity comenzará a investigar si ha sido o no
el interior del cráter Gale de Marte (un área a la que históricamente se
la ha asociado con la presencia de agua) un ambiente propicio para la
vida microbiana.
"Misiones anteriores han revelado que el Marte de antaño poseía
ambientes húmedos", dijo Michael Meyer, quien es el científico principal
del Programa Marte, en las oficinas centrales de la NASA. "Curiosity nos
lleva a dar el próximo paso lógico en nuestro entendimiento del
potencial que tiene Marte para propiciar la vida".
Curiosity utilizará diversas herramientas, localizadas en un brazo
robot, para transportar muestras de rocas y suelo marcianos a
instrumentos de laboratorio, localizados en el interior del vehículo
explorador, los cuales pueden determinar la composición química y
mineral de las muestras. El haz de un instrumento láser lanzará una
chispa sobre un blanco y leerá el espectro de luz de la misma con el
objetivo de identificar los elementos químicos que están presentes en
dicho blanco.
Otros instrumentos a bordo de este vehículo explorador, que tiene el
tamaño de un automóvil, servirán para examinar el ambiente que hay
alrededor, ya sea a distancia o mediante el contacto directo con el
brazo. El vehículo explorador buscará componentes básicos para la vida y
evidencia de energía disponible para la misma. También investigará
factores que puedan resultar perjudiciales para la vida, tales como la
radiación ambiental.
"Para llevar a cabo una misión con tan ambiciosas metas es necesario
contar con un magnífico lugar de aterrizaje y una carga útil grande",
dijo Doug McCuistion, director del Programa de Exploración de Marte, en
las oficinas centrales de la NASA. "Durante el descenso a través de la
atmósfera marciana, la misión dependerá tanto de técnicas osadas que nos
permitan usar un área más pequeña como blanco, como de un robot más
pesado, en el suelo, que los que fueron utilizados previamente en
misiones a Marte. Tales técnicas representan un avance respecto de la
meta de enviar misiones tripuladas a Marte, para las cuales requeriremos
blancos todavía más precisos y naves de aterrizaje mucho más pesadas".
"El lugar seleccionado para el aterrizaje está localizado al lado de una
montaña informalmente llamada Monte Agudo. El destino primordial de la
misión es la pendiente de la montaña. Conducir hasta allí desde el lugar
de aterrizaje puede tomar muchos meses.
"Tendremos que tener paciencia. Pero valdrá la pena haber esperado;
tenemos las condiciones propicias para encontrar algunos blancos de
interés a lo largo del camino", dijo John Grotzinger, científico del
proyecto MSL, en el Instituto de Tecnología de California (Caltech), en
Pasadena. "Cuando lleguemos a las capas más bajas del Monte Agudo, las
leeremos como si fueran capítulos de un libro que ilustra las cambiantes
condiciones ambientales en Marte cuando era un lugar más húmedo que lo
que es en la actualidad".
Fuente: NASA
www.ciencia.nasa.gov
En lo relativo a la investigación de los medios para evaluar la
resistencia de los componentes y automatismos lanzados al espacio, hay
que decir que, tanto la simulación funcional, como los cambios de clima
y los choques térmicos a que son sometidos los sistemas y mecanismos
empleados, satélites, lanzaderas, aeronaves, personas y sus
equipamientos, etc., pueden recrearse a escala de laboratorio con las
cámaras de ensayos e investigación, con el fin de poder determinar la
resistencia de todas las partes integrantes y detectar posibles fallos
irreversibles.
En este aspecto CCI viene desarrollando desde el año 1967 cámaras de
ensayos climáticos y de simulación ambiental para investigación y
control de calidad. A este respecto es de destacar que CCI ha
suministrado este tipo de cámaras climáticas a las entidades y centros
de investigación más prestigiosas existentes en la actualidad, tales
como INTA, SENER, EADS CASA, INDRA, AIRBUS, ITACA, UNIVERSIDADES y
CENTROS TECNOLOGICOS DIVERSOS, etc.
www.cci-calidad.com |