CAMARAS DE ENSAYOS - CCI CONTROL DE CALIDAD

ARTICULOS

InicioEmpresaProductosNovedadesServiciosCalidadReferenciasNoticiasArtículosContactar

 

Hongos y salud. Envases anti-fúngicos conservan la calidad de los alimentos

 

Imagen: Hongos del queso (Darwing)

 

Los hongos son peligrosos en los alimentos, porque pueden causar reacciones alérgicas y problemas respiratorios. Además pueden producir micro-toxinas y sustancias venenosas que pueden afectar a la salud. No solo en la parte superficial visible, sino también en el interior: el pelaje gris en un embutido, como “Bolonia”, que ha sido olvidado, los puntos verdes y peludos en el pan, el polvo blanco en el queso “Cheddar”, los puntos cremosos del tamaño de una moneda en las frutas y el crecimiento peludo de las gelatinas.


Cuando el alimento presenta un gran crecimiento de hongos, las hilachas de las raíces ya han invadido el alimento profundamente. En los hongos más peligrosos, puede encontrar frecuentemente sustancias dañinas en o alrededor de estas hilachas. Y en algunos casos, las toxinas pueden dispersarse a través de todo el alimento.


El Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS), el Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA) y TECNALIA Research & Innovation, junto a tres empresas (NOVAPAN, ILAS y GMP), están trabajando en el desarrollo de un nuevo sistema de protección activo para alargar la vida útil y mejorar la calidad de los alimentos envasados, dentro del proyecto Innpact, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y el subprograma INNPACTO.

El objetivo del proyecto Innpact es el desarrollo de un nuevo sistema de protección activo para quesos procesados y productos de bollería-pastelería mediante la búsqueda y selección de compuestos anti-fúngicos naturales y el estudio de su posterior aplicación en los alimentos mencionados.


En el desarrollo de este proyecto se investigará la adición de los anti-fúngicos mediante tres vías diferentes: su inclusión en el propio material plástico del envase cuando éste es fabricado, mediante recubrimiento sobre el material de envasado, y mediante recubrimiento comestible sobre el propio alimento. De este modo, se prolongará la vida útil y la calidad de estos productos, así como la creación de nuevas vías de negocio de alto contenido tecnológico, alto valor añadido y la promoción de la innovación en el sector alimentario y plástico.


La participación de estos tres centros tecnológicos en el proyecto posibilita acelerar el proceso de desarrollo y puesta en mercado de los productos, lo que permite ganar competitividad a las empresas. Así mismo, las empresas que colaboran en esta investigación, garantizan que una vez se obtengan resultados adecuados, estos puedan ser explotados y comercializados en un periodo de tiempo razonable.


La vida útil de alimentos se ve limitada por las alteraciones microbiológicas, tales como el crecimiento de mohos, variaciones de textura, endurecimiento, el enranciamiento de grasas, etc.


En la actualidad, muchos de estos problemas se solucionan aplicando tratamientos térmicos severos, utilizando atmósferas modificadas, o mediante aditivos que reducen o eliminan la actividad enzimática y los microorganismos presentes en el alimento, controlan el color y los procesos de oxidación de las grasas del producto.


Sin embargo, los nuevos hábitos de vida y la creciente preocupación del consumidor por su salud provocan la búsqueda de productos más naturales, sin conservantes químicos, saludables, seguros, baratos y con una buena calidad sensorial y nutritiva durante un largo periodo de vida útil, aspectos que no se terminan de cumplir con las tecnologías utilizadas hasta el momento.


Por ello, la aplicación de los compuestos anti-fúngicos se va a desarrollar en tres formatos: como envase activo, recubrimiento del envase activo y como recubrimiento comestible.


Los envases activos permiten una migración controlada en el tiempo de ciertos aditivos que puedan ser beneficiosos para el alimento. Los recubrimientos comestibles activos aplicados sobre la superficie del producto igualmente permiten una migración controlada en el tiempo de aditivos, además, según el recubrimiento utilizado, posibilitan reducir la concentración de oxígeno que pasa al interior del producto, lo que actuaría igualmente en la acción sobre el crecimiento fúngico. Además de regular la transferencia de gases al producto, permitiría controlar también la humedad.


Este proyecto tiene un marcado carácter innovador por su objetivo principal y por otros factores tecnológicos como la búsqueda de menores cantidades de aditivos o incluso la sustitución de estos por aditivos naturales, la utilización de nuevas tecnologías de proceso y envasado y la unión de los sectores de bollería y pastelería y el lácteo en una acción de I+D+i.


Fuente: Aimplás, USDA.


Como es sabido, la climatología es un factor que afecta a la calidad de los productos alimentarios en general, incluso cuando están envasados.


La cualidad de resistencia a la inalterabilidad en el tiempo bajo condiciones ambientales determinadas, se denomina estabilidad.


Si bien todos los materiales están sujetos a la afectación climática, cuatro son los tipos de productos más comunes cuya estabilidad debe ser determinada, entre otras razones para calcular su periodo de caducidad. Nos referimos a: Medicamentos y sustancias farmacológicas activas, cosméticos, alimentos, y los productos fitosanitarios.


La determinación de la estabilidad de medicamentos se rige por la normativa ICH, mientras que el resto de los productos mencionados todavía no disponen de estándares normativos. Es por ello que, en el caso de los alimentos, es muy común y aconsejable adoptar la misma normativa.


Por estabilidad se entiende la inalterabilidad de composición, aspecto, textura, color, etc., y en especial la permanencia de sus cualidades iniciales, tras determinados periodos de permanencia en condiciones climáticas variables.


Para llevar a cabo estas pruebas se utilizan las cámaras de ensayos climáticos de estabilidad. Este tipo de cámaras pueden ser de pequeño tamaño, para laboratorio experimental, o de gran tamaño para grandes cantidades de productos.

CCI viene desarrollando desde 1967 cámaras de simulación climática, entre las que se encuentran las cámaras de estabilidad capaces de reproducir las condiciones ambientales más representativas de la climatología existente en nuestro planeta. A este respecto es de destacar que CCI ha desarrollado este tipo de cámaras para el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), industrias farmacéuticas, alimentarias, cosméticas y fitosanitarias, entre otras entidades relevantes y universidades diversas.

 

www.cci-calidad.com

Inicio  Volver

 Petición oferta          Petición información          Consulta