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Imagen: National Geographic

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Cámara desarrollada por CCI para el MNCN de Madrid |
En el congreso “Cambio climático y biodeterioro en el patrimonio pétreo
de Machu Picchu”, celebrado en el Centro de Convenciones de Cusco (Cuzco
en España), la bióloga Asunción de los Ríos Murillo, investigadora del
Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) de Madrid, presentó su
ponencia “Diagnóstico de procesos de biodeterioro en los paramentos
de la ciudad inca de Machu Picchu”.
La ponencia ha sido el resultado de casi diez años de investigaciones a
cargo del MNCN, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC), con la colaboración de la fundación Carolina y del
Programa Europeo de Geomateriales.
Las investigaciones, realizadas utilizando una cámara climática del
Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, arrojan las siguientes
consideraciones científicas:
En las ruinas Incas existen tres tipos de líquenes (asociación de hongos
con algas): crustáceos, foliáceos y fruticulosos, el primero de las
cuales es el más peligroso por estar adherido fuertemente a las piedras.
La mezcla de hongos con algas solo afecta a una capa superficial de las
piedras de granito. Los líquenes fueron encontrados en todo el parque y,
en especial, en construcciones emblemáticas como los templos del Sol y
de las Tres Ventanas, la Casa del Inca y el Intihuatana.
En el Intihuatana no hay alteraciones en las piedras, pero sí hay
colonización de líquenes y bacterias estereotipas, que aparecen,
posiblemente, cuando los visitantes tocan las estructuras líticas.
Se requieren más investigaciones porque aún no se han determinado las
consecuencias de la colonización ni los procesos de biodeterioro ante el
cambio climático.
Aunque todos los microorganismos existentes pueden ser eliminados
mediante tratamientos biocídas respetuosos, tanto con el legado inca
como con el medio ambiente, al haber estado adheridos al sustrato pétreo
desde los tiempos más remotos, es necesario actuar cautelosamente para
no producir males mayores.
Para poder investigar estos procesos a escala de laboratorio CCI ha
desarrollado una cámara denominada METEOTRON capaz de simular las
condiciones ambientales responsables de los procesos mencionados, tales
como: Lluvia, viento, altas temperaturas de origen geotérmico,
congelación ultracriogénica, humedad, hielo y deshielo, radiaciones
solares, concentraciones de gases, variaciones barométricas, etc., en
presencia de las sustancias orgánicas e inorgánicas que aconseje el
objetivo de la investigación.
Esta novedosa cámara de investigación está capacitada para realizar
cambios cíclicos repetitivos acelerados, de tal manera que el efecto de
exposición natural de varios años puede ser reproducido en pocos días en
el laboratorio y mediante procedimientos informáticos, extrapolar los
resultados a periodos más largos.
Su aplicación no solo es de interés en el campo de la mineralogía, sino
también en paleontología e investigación multidisciplinar.
CCI viene desarrollando desde 1967 cámaras de simulación climática,
entre las que se encuentran las cámaras de investigación METEOTRON
capaces de reproducir de forma artificial las condiciones ambientales
favorecedoras de la fosilización y de la erosión. Precisamente, una de
estas cámaras ha sido suministrada al Museo Nacional de Ciencias
Naturales (MNCN) de Madrid.
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