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Según la noticia aparecida en el Diario de León, nueve socios europeos,
entre los cuáles se incluye el Instituto de Biotecnología de León
(Inbiotec), trabajan desde el pasado mes en el proyecto ‘Biocorin’, es
decir, de nuevos biorrecubrimientos para prevenir la corrosión en
superficies metálicas, coordinado por Acciona Infraestructuras, una
innovación que permitiría un ahorro de 600.000 millones de euros anuales
en el mantenimiento de infraestructuras metálicas.
Este proyecto, que se extenderá hasta finales de 2015, está
subvencionado por la Unión Europea dentro del VII Programa Marco
(FP7-Environment) y cuenta con un presupuesto de cuatro millones de
euros, de los cuales 489.000 euros corresponden a Inbiotec. En él se
aplicarán alternativas más sostenibles económica y medioambientalmente
con respecto a las actuales tecnologías.
Inbiotec proyecta así a nivel europeo su nueva estrategia de
investigación, orientada a la innovación industrial, apoyándose en un
equipo multidisciplinar con dilatada experiencia en proyectos europeos
de investigación y desarrollo en las áreas de medio ambiente, procesos
industriales y análisis químicos.
Entre los diferentes tipos de corrosión se encuentra la causada por
ciertos microorganismos, los cuales se adhieren a las superficies
metálicas creando una biopelícula que llega a corroerlos.
Estos microoganismos están implicados en al menos el diez por ciento de
los problemas de corrosión de las estructuras metálicas, llegando hasta
un 50 por ciento en el caso de tuberías subterráneas.
Las soluciones actuales contra la corrosión resultan poco respetuosas
con el medio ambiente, y la necesidad de fórmulas más ecológicas para
cumplir con la legislación europea de productos biocidas ha provocado
una demanda urgente y creciente de éstas. Sin embargo, hasta ahora todas
las soluciones ecológicas planteadas tienen un bajo rendimiento y
durabilidad, con lo cual no son económicamente sostenibles.
El objetivo principal del proyecto ‘Biocorin’ es el desarrollo de una
solución biotecnológica, innovadora y respetuosa con el medio ambiente,
para inhibir la corrosión microbiana de las superficies metálicas. Esto
se pretende conseguir a través de la integración de microorganismos en
un recubrimiento que se aplicará en las estructuras de ingeniería civil,
tanto marinas como terrestres, tales como viaductos, conducciones de
aguas residuales y sanitarias, oleoductos, instalaciones portuarias,
aeropuertos y ferrocarriles.
El impacto económico de la tecnología desarrollada en el proyecto podría
significar el ahorro de unos 600.000 millones de euros en el
mantenimiento de esas estructuras.
El papel de Inbiotec es fundamental en este proyecto, y consiste en la
identificación y posterior producción de microorganismos con propiedades
anticorrosivas. Dichos microorganismos se aplicarán mediante
recubrimientos aplicados sobre las superficies metálicas, protegiéndolas
del deterioro.
A este respecto, es de destacar que para determinar a escala de
laboratorio la resistencia a la corrosión de metálica, se emplean las
cámaras de ensayos acelerados.
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras
de ensayos de atmósferas químicamente activas, de corrosión acelerada y
de simulación climática para investigación y control de calidad. A este
respecto es de destacar que CCI ha fabricado este tipo de cámaras de
ensayos para las entidades de la máxima relevancia y los centros de
investigación más prestigiosos existentes en la actualidad, tales como
el Instituto Eduardo Torroja (CSIC), etc.
www.cci-calidad.com |