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El proceso restaurador de la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno ha
sido llevado a cabo por los técnicos del Centro de Intervención en el
Patrimonio Histórico del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, con
sede en Sevilla (IAPH), en cuyos talleres permaneció la Imagen desde
mayo de 2011.
En 2010, el IAPH emitió un informe diagnóstico y propuesta de
intervención en la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Indicaba el
texto que se trata de una obra de mediados del siglo XVI y de estilo
artístico gótico de transición al Renacimiento, de autoría anónima.
En sus más de cuatro siglos de Historia, Nuestro Padre Jesús Nazareno
tuvo varias restauraciones o modificaciones. A principios del siglo
XVIII fueron modificandos los brazos para que pudiera impartir la
bendición en la mañana del Viernes Santo. En 1976 y 1977, el imaginero
sevillano José Rivera García realizó intervenciones de consolidación
estructural en el pie, colocando un vástago central con pletina metálica
de refuerzo a media espalda. En 1986, el imaginero Justo Romero Fabero
se ocupó de policromar frente y manos, y en 2005 se dotó a la Imagen de
unas tirantas para sujetarla.
El exhaustivo análisis del IAPH detectó diversos repintes así como el
mal estado de los ensamblajes. La técnica pictórica empleada fue el óleo
y la policromía estaba cuarteada y carecía de barniz de protección.
En general, el estado de conservación de la Imagen “es muy precario,
debido fundamentalmente a la deficiente construcción de la estructura”,
presentando además patologías como las debidas a ataques xilófagos, el
exceso de piezas metálicas que ya estaban sin función, o la existencia
de multitud de fisuras, según certificó el Instituto Andaluz de
Patrimonio Histórico.
El IAPH propuso intervenir salvaguardando los valores artísticos,
materiales y devocionales de la obra, preservando al mismo tiempo la
huella marcada por el tiempo. Así, a grandes rasgos, la intervención
ejecutada se ha centrado en devolver la consistencia estructural,
eliminando los elementos que no son necesarios para la misma, dotar a la
Imagen de un sistema para eliminar posibles agentes xilófagos,
eliminación de las actuales tirantas metálicas que la sujetaban y
desensamble de todo el conjunto para lograr una nueva consolidación
estructural.
En cuanto a la pintura, el IAPH ha aplicado un tratamiento sobre la
película pictórica para lograr dos objetivos, primero alcanzar una
cohesión adecuada de todos los niveles de dicho estrato y de éste con el
soporte de toda la superficie policromada, y segundo, recuperar el
cromatismo original de la superficie pictórica a través de la
eliminación de repintes y pátinas añadidas y de la reintegración
cromática de las zonas de pérdida, consiguiendo con esto una correcta
lectura formal y estética de la obra.
Es importante poner de manifiesto que antes de proceder a la
restauración, es necesario realizar un proceso biocida respetuoso con
las obras de arte y que pueda garantizar la destrucción de los
xilófagos, larvas y huevos, sin dañar las piezas.
En este sentido es de destacar que para la restauración del patrimonio
cultural, CCI viene desarrollando desde el año 1967, bajo la
certificación AENOR, cámaras de anoxia totalmente respetuosas con las
obras de arte, para la eliminación de insectos xilófagos mediante
atmósferas inertes con climas controlados. A este respecto es de
destacar que CCI ha desarrollado este tipo de cámaras para entidades de
la máxima relevancia tales como el Museo de América, Museo del Traje,
Arzobispado de Oviedo, Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), etc.
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