|
La biónica o biomímesis, del griego bio (vida), y mimesi (imitar), es un
nuevo concepto acuñado por la doctora Janine Benyus (autora del libro de
referencia Biomimicry: Innovation Inspired by Nature) para describir
todas aquellas actividades científicas encaminadas a observar, analizar
y reproducir todos aquellos fenómenos que se dan en la naturaleza, con
el objetivo de ponerlos al servicio de la humanidad, mediante su
transferencia a una nueva tecnología eficazmente aplicable.
A nada que nos pongamos a observar la naturaleza con detenimiento, nos
fascinaremos por aquellos fenómenos que nuestra tecnología no acierta a
explicar, y que podrían resultar de enorme utilidad para la vida humana.
¿Por qué la tela de araña es más resistente que el acero?
¿Por qué captan la luz los vegetales?
¿Por qué trepan los lagartos por las paredes sin caerse?
¿Por qué las luciérnagas producen luz fría sin consumo energético?
¿Por qué los xilófagos que comen madera quemada, son capaces de detectar
incendios forestales a grandes distancias?
¿Por qué se adhieren los mejillones a las rocas?
¿Cómo se explica que los cefalópodos sean capaces de mimetizarse con el
entorno creando un perfecto camuflaje de defensa frente a los
depredadores?
Gracias al empeño en responder a tantas y tantas preguntas, los
científicos han sido capaces de desarrollar centenares de nuevas
tecnologías de gran utilidad para la vida humana.
Por ejemplo, el hecho de que los tiburones posean la superficie de la
piel dotada de pequeñísimas escamas con ranuras microscópicas que
permiten reducir la resistencia al rozamiento y con ello desplazarse a
gran velocidad, ha permitido desarrollar nuevas tecnologías navales y
aeronáuticos (el efecto reductor del rozamiento también funciona en el
aire).
Científicos israelitas de la universidad de Tel Aviv encontraron en el
esqueleto exterior del avispón oriental unos cristales orgánicos
semiconductores, que funcionan como las células solares. Estos insectos
utilizan la corriente solar, tanto para la producción de calor como para
abastecer con energía su aparato cinético y su metabolismo. Lo más
excepcional es el hecho de que este sistema biológico no sólo es capaz
de crear energía eléctrica, sino que también es capaz de almacenarla.
Por eso, los científicos biónicos creen que en algún momento no muy
lejano las células solares vivas podrán revolucionar la tecnología
fotovoltaica.
Durante el desarrollo de un neumático nuevo se tomaron como modelo las
patas del gato; en una amplia serie de pruebas se fue perfeccionando el
sistema. La pata de gato se hace más grande cuando frena, transmitiendo
más fuerza sobre el suelo, que cuando camina o corre normalmente. Con la
ayuda de un nuevo concepto para el contorno del neumático se ha
conseguido mejorar esta característica. El nuevo neumático se ensancha
al frenar, haciendo que más goma tenga contacto con el asfalto y
reduciendo por lo tanto la distancia de frenado.
Los biólogos del Laboratorio Nacional de Ingeniería y Medio Ambiente de
Idaho (EEUU) han clonado cinco proteínas de mejillón para desarrollar un
adhesivo natural resistente al agua. Los mejillones producen una resina
con propiedades adhesivas que no desmerecen en nada a cualquier
superpegamento comercial.
El sistema de sonar empleado por los murciélagos, ha servido a la
empresa británica Round Foresight para crear un bastón que permite a los
invidentes desplazarse de forma más sencilla y segura.
Julian Vincent, profesor de biomimética en la Universidad inglesa de
Bath desarrolló en 2004 una ropa inteligente que se adapta a los cambios
de temperatura basándose en las piñas.
Y un larguísimo etcétera.
Todo lo dicho no hace más que engrandecer la compleja simplicidad de la
creación.
La más humilde planta, cualquier helecho, cualquier hierba es capaz de
transformar materia orgánica y luz en una forma de vida. “Variadas y
exquisitas frutas y nutritivos alimentos, sutiles medicamentos,
increíbles fragancias, bellísimas flores, diferentes tipos de fibras,
variados materiales, combustibles, tintes, fármacos, insecticidas
biológicos… es tan grande y variada la bioproducción del mundo verde que
la contaminante química humana resulta limitada, tosca y palidece a su
lado”. (Fuente revista Namaste).
En lo relativo a la investigación y comportamiento de los especímenes
bajo diversas condiciones ambientales, hay que decir que, tanto la
simulación funcional, como los cambios de clima, pueden recrearse a
escala de laboratorio con las cámaras de ensayos.
En este aspecto CCI viene desarrollando desde el año 1967 cámaras de
ensayos climáticos y de simulación ambiental para investigación y
control de calidad. A este respecto es de destacar que CCI ha
suministrado este tipo de cámaras climáticas a las entidades y centros
de investigación más prestigiosas existentes en la actualidad, tales
como INTA, SENER, EADS CASA, INDRA, AIRBUS, ITACA, UNIVERSIDADES y
CENTROS TECNOLOGICOS DIVERSOS, etc.
www.cci-calidad.com |