|
Los agentes bióticos más comunes, responsables de la degradación del
patrimonio artístico de base madera, son los hongos y los insectos.
HONGOS
• Hongos xilófagos:
Son microorganismos que no se alimentan de la madera, sino que crean
unas encimas que la atacan. Estas encimas denominadas “hifas” forman una
red llamada “micelio”, las cuales se introducen por las fisuras de la
madera, degradándola.
• Hongos cromógenos:
Estos organismos normalmente no afectan mecánicamente a la madera,
aunque pueden hacer variar su coloración superficial con marcada
tendencia hacia el azulado. Atacan fundamentalmente a la albura, a bajas
temperaturas.
• Hongos de pudrición:
Afectan a las capacidades mecánicas y reológicas de la madera, dado que
se alimentan de su estructura fibrosa. La degradación está asociada a
los hongos xilófagos.
Los hongos precisan una humedad superior al 20%, con un desarrollo
óptimo entre el 35%-60%, además de un pH ácido (4-5,5). Dependiendo del
tipo de afectación, se clasifican en pudrición blanca o pudrición parda.
1.- Pudrición blanca: Ataca fundamentalmente a maderas frondosas,
destruyendo la lignina, lo que deja una coloración superficial
blancuzca.
2.- Pudrición parda: Ataca a las coníferas, destruyendo la celulosa, lo
que deja un serrín marrón colmatado en la superficie.
• Hongos meruiius:
Producen un agrietamiento en fisuras horizontales y verticales,
denominada “pudrición cúbica”. Actúa en lugares poco ventilados, con
temperaturas entre 24-30ºC. Este tipo es el más dañino de todos.
INSECTOS
• Insectos xilófagos:
Constituyen el agente biótico más frecuente en las maderas afectadas por
degradación. Atacan la madera generalmente en la fase larvaria durante
su crecimiento y desarrollo, perforando un hueco por el que salen al
exterior en su fase adulta, y no volviendo a su interior hasta que
efectúan la puesta de huevos, momento en el que comienza de nuevo su
ciclo vital.
Las especies más comunes en la Península Ibérica son:
• Isópteros:
Conocidos vulgarmente como “termitas”, presentan una gran importancia
por sus efectos devastadores. Existen más de 2000 especies de termitas,
pero solo un pequeño número daña la madera. Su ataque se centra en la
albura, penetrando en las piezas de madera por sus testas o bases en
contacto con zonas húmedas.
Es el único tipo de insecto que crea grandes colonias que en primavera
abandona el termitero original para crear otras nuevas. En España
existen dos especies:
• Termita común:
Precisa de altas humedades para sobrevivir (>85%) y temperaturas entre
25-35ºC. Desde el termitero realiza túneles cerrados sobre el suelo,
elementos de hormigón o cerámicos, hasta llegar a la madera, que atacan
siempre en el sentido de las fibras.
Perforan galerías paralelas de sección constante, dejando láminas de
madera entre ellas y manteniendo intacta la cara exterior para de este
modo aislarse de la luz. Este punto hace que su detección sea complicada
hasta que el daño es profundo. La apariencia final del elemento atacado
es conocida como “hojas de libro” por su similitud con un libro
entreabierto.
• Termita americana:
Especie procedente de América detectada hasta ahora únicamente en
Canarias.
Ataca a la madera seca, ya que precisa solo un 10-12% de humedad. Forma
la colonia en la propia madera, penetrando por un pequeño orificio que
tapan rápidamente para no ser detectadas.
Es una especie muy voraz, destruyendo vigas en pocos meses y cubiertas
completas en poco más de 20 meses.
• Coleópteros:
Carcoma grande:
Este es el insecto más extendido en España y el que mayores daños
ocasiona en la madera estructural.
Crean en la madera grandes galerías de sección ovalada, discontinuas,
que aparecen llenas de serrín y excrementos. Se mantienen en el interior
de la madera durante periodos muy largos, de entre 3 y 12 años.
Trascurrido este tiempo salen al exterior como adultos de
aproximadamente 1,5-2,5cm, de cuerpo negro y aplastado.
Su ataque se centra principalmente en la coníferas y de forma especial
en la madera de pino joven, precisando que dicha madera tenga un alto
contenido en humedad.
Carcoma pequeña o carcoma de muebles:
Colonizan muebles y elementos estructurales de madera, atacando la
albura de todas las maderas y el duramen de las frondosas, excepto del
roble, del que se alimentan de su celulosa. Precisa bastante humedad y
temperatura de 20-25ºC.
Las larvas se mantienen en el interior de la madera entre 1 y 3 años.
Originan en la madera largas galerías de sección circular que contienen
serrín granuloso. Posteriormente salen al exterior como adultos de
2-8mm, de color marrón.
• Otros insectos:
“Reloj de la muerte”:
Conocido con este nombre por su constante y rítmico golpeteo nocturno
contra la pared en la época de celo, pertenece a la familia de los
anóbidos y su ataque va asociado al de los hongos xilófagos. Precisa
bastante humedad y temperaturas reducidas, por lo que suele encontrarse
en la zona norte de la Península.
La larva crea galerías de trazado irregular, manteniéndose en la madera
entre 1-10 años. En su etapa adulta mide entre 3-10mm y sale al exterior
mediante perforaciones realizadas en la madera.
Ipidae typographus:
Estos pequeños insectos colonizan toda Europa. Atacan generalmente a la
madera cuando está apeada. Producen coloración azulada en la madera ya
que atacan conjuntamente con los hongos cromógenos.
Las larvas carecen de extremidades y viven en la corteza de la madera,
excavando pequeñas galerías entrecruzadas a pequeña profundidad, creando
dibujos y formas tipográficas.
Es de destacar que en España, para la exterminación de los agentes
bióticos, CCI viene desarrollando desde el año 1967, bajo la
certificación AENOR, cámaras de anoxia totalmente respetuosas con las
obras de arte, mediante atmósferas inertes con climas controlados. A
este respecto es de destacar que CCI ha desarrollado este tipo de
cámaras para entidades de la máxima relevancia tales como el Museo de
América, Museo del Traje, Arzobispado de Oviedo, Museu Nacional d’Art de
Catalunya (MNAC), etc.
www.cci-calidad.com |