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Atmósfera urbana

Atmósfera industrial

Atmósfera marina |
Los factores
climáticos que influyen en la corrosión no son inherentes ni al
tipo de material ni a la clase de protección, sino a las condiciones
atmosféricas existentes en el medio, bajo la influencia del cual dichos
materiales realizan sus funciones en las condiciones de servicio
asignadas.
Los factores de riesgo ambiental desencadenantes de la corrosión, se
pueden circunscribir por su mayor relevancia, a tres tipos de
atmósferas, a saber: atmósfera urbana, atmósfera industrial y atmósfera
marina.
Atmósfera urbana:
Su acción corrosiva está provocada por la contaminación ambiental
generada como consecuencia de la liberación a la atmósfera de gas SO2
procedente de los combustibles fósiles y de determinadas reacciones
químicas, el cual en presencia del oxígeno del aire pasa a SO3, que a su
vez en presencia de vapor de agua se ioniza creando el ion sulfúrico
responsable de la corrosión ácida mencionada.
Para investigar los efectos de este tipo de ambientes, se utilizan las
cámaras de ensayos de atmósferas gaseosas modificadas.
Estos ensayos, también denominados ensayos Kesternich, se realizan en
cámaras de pruebas de laboratorio en las cuales se simula una atmósfera
de gas sulfuroso a temperatura controlada y con humedad saturada, según
normas DIN 50.018, ISO 3231, ASTM G87, y sus equivalentes.
En la misma cámara también se pueden realizar los ensayos conocidos como
humidostáticos, de condensación a temperatura controlada o de humedad
saturada, bajo normativas múltiples, entre las que cabe destacar por su
habitualidad, la DIN 50.017 y sus homólogas.
Atmósfera industrial:
Es la misma que la atmósfera urbana, si bien podemos encontrar la
presencia de otro tipo de vapores ácidos derivados del N2, Cl, etc., los
cuales configuran la denominada niebla ácida.
Atmósfera marina:
En función de la proximidad al mar, la actividad del ambiente marino se
puede presentar en forma de inmersiones alternativas, salpicaduras por
el oleaje y niebla salina, la cual representa la máxima relevancia por
la gran extensión de influencia que abarca.
Las condiciones atmosféricas más adversas con las que nos podemos
encontrar son la densa niebla generada por el oleaje y el viento en
condiciones ambientales equilibradas de temperatura de agua y
temperatura de aire, condición responsable de elevar al máximo la
tensión de vapor del agua de mar.
Para investigar los efectos de la atmósfera marina se utilizan las
cámaras de ensayos de laboratorio denominadas cámaras de corrosión por
niebla salina. Este tipo de ensayos se rigen por una extensa variedad de
normas internacionales, de las cuales el referente originario es la
norma ASTM B-117, de la cual parten prácticamente todas las demás, con
ligeras variaciones. Esencialmente, el ensayo consiste en atomizar una
solución salina de ClNa en agua, en una proporción equivalente a la
salinidad media de los mares de la tierra (aproximadamente 35 gr/l), en
condiciones de temperatura de atomización y temperatura de aire,
respectivamente controladas.
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras
de ensayos de corrosión por niebla salina y de simulación climática para
investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que
CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de
la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos
existentes en la actualidad, tales como el Centro Nacional de
Investigaciones metalúrgicas, Empresa Nacional Siderúrgica, Ministerio
de Defensa, etc.
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