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La Fiscalía Provincial de Almería va a solicitar un total de 16 años de
prisión para el ex director de la planta cementera de la multinacional
Holcim en Carboneras, los dos encargados en materia de prevención de
riesgos laborales y el jefe de mantenimiento a quienes considera los
responsables de las "anomalías" que provocaron el desplome de la tolva
de carbón que causó la muerte de cinco trabajadores en julio de 2007.
El accidente, en el que resultaron heridos de gravedad otros tres
operarios de la fábrica, se produjo debido al proceso de corrosión que
durante 25 años de funcionamiento había estado sufriendo la estructura.
El escrito de acusación señala que "en ningún momento" se llevaron a
cabo inspecciones en el interior de la tolva y subraya que una
inspección "ocular" hubiese permitido observar su desgaste.
Añade el Ministerio Público que, pese a que se trataba de un riesgo
"previsible", ninguno de los planes de Evaluación de Riesgos que realizó
la empresa durante ese periodo "predijo" que se podía producir el
derrumbe del depósito de carbón.
Al tiempo, remarca que los cuatro acusados sabían que, en las horas
previas al desplome, el funcionamiento mecánico de la tolva "no era
correcto" y que, de manera "incomprensible", no lo relacionaron con el
citado proceso de corrosión.
De manera individual, el escrito de la Fiscalía recoge que el que
entonces era director de la planta de Holcim en Carboneras, J.J.N.N.,
tenía "obligación" de adoptar cuantas medidas de seguridad fuesen
precisas para asegurar la vida y la integridad física de los
trabajadores y "más esta medida (en alusión a la inspección ocular) que
solo suponía un control del interior" del depósito. Con respecto al jefe
de mantenimiento de la fábrica cementera, L.C.C.B., apunta a que era el
encargado del correcto funcionamiento de todas las instalaciones.
Así, señala que era responsable, por tanto, de la adopción de las
resoluciones necesarias para tanto el funcionamiento operativo de la
fábrica como en materia de seguridad y salud. En el caso de los acusados
A.H.S. y E.C.C., ambos encargados de la prevención de los riesgos
laborales, indica que no "predijeron el riesgo sucedido" en ninguna
evaluación o plan y, por tanto, "no propusieron adoptar las pertinentes
medidas que hubiesen evitado el siniestro".
El desplome de la tolva se registró a las 15,00 horas del 5 de julio del
año 2007 cuando los cinco operarios fallecidos y los tres que resultaron
heridos se disponían a reparar el depósito cuyo funcionamiento no era
correcto por un rozamiento de la cinta de transporte de carbón. La unión
por soldadura entre las dos partes, una cónica y otra de forma
cilíndrica, se quebró por corrosión, lo que provocó el desprendimiento.
El Ministerio Público califica los hechos como constitutivos de cinco
delitos de homicidio por imprudencia, tres delitos de lesiones por
imprudencia y un delito contra la vida y la integridad física de los
trabajadores aunque aplica el artículo 77,2 del Código Penal para
interesar una pena única por concurso ideal para cada uno de los
acusados de cuatro años de prisión más seis años de inhabilitación
especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo.
En el apartado de las responsabilidades civiles, resuelve pedir que los
procesados, de manera conjunta y solidaria, y de forma directa la
compañía aseguradora de Holcim España, sean los que se hagan cargo de
las indemnizaciones que, en el caso de los tres operarios heridos de
diversa consideración, se elevan a un total de 224.915,95 euros.
El elegir los materiales adecuados, y los medios de protección de las
infraestructuras metálicas, pasa por la realización de ensayos de
resistencia ambiental a escala de laboratorio. En cualquier caso resulta
imprescindible el establecimiento de planes de inspección y de
mantenimiento preventivo responsables, avalados mediante protocolos
documentalmente certificados.
Para determinar la resistencia a la corrosión de los componentes
metálicos se emplean las cámaras de ensayos acelerados.
CCI viene desarrollando desde 1967, bajo la Certificación AENOR, cámaras
de simulación climática, entre las que se encuentran las cámaras de
ensayos de corrosión acelerada, en todas las versiones, capaces de
reproducir cualquier ambiente marino, industrial o urbano, que pueda
encontrarse en condiciones naturales o artificiales y acelerarlo a
requerimiento. A este respecto es de destacar que CCI ha desarrollado
este tipo de cámaras para el Centro Nacional de Investigaciones
metalúrgicas CENIM, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones
Científicas, Empresa Nacional Siderúrgica etc., y las compañías más
relevantes del sector, entre otras entidades públicas y universidades
diversas.
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