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Si bien el acero inoxidable sería el material más idóneo para garantizar
una resistencia solvente frente a la corrosión, este no puede ser
utilizado de forma generalizada por su elevado coste, y más en momentos
de crisis económica.
Por su bajo coste el material más asequible es el acero convencional,
pero debido a su baja resistencia a la corrosión, se requieren grandes
esfuerzos de protección y mantenimiento.
Baste el dato de que España gasta el 2,2% del PIB en reparar la
corrosión metálica, destinándose a esta tarea la escalofriante cifra de
25.000 millones de euros al año.
Ante esta perspectiva se hace imprescindible adoptar soluciones
alternativas, fiables y de coste asumible, lo cual pasa por la
utilización de la galvanización del acero.
La galvanización consiste en aplicar sobre el acero un recubrimiento de
cinc. Para conseguir esta transformación hay que introducir el acero en
una cuba de cinc fundido a 450 grados centígrados. Esto produce una
aleación: el cinc se deposita sobre el acero en capas. El resultado
final es que el acero galvanizado es superficialmente más duro y
resistente que el propio acero inicial.
Si bien el acero convencional se oxida muy rápidamente, (4 milímetros de
pérdida al año), el acero galvanizado se oxida más lentamente, (apenas 4
micras al año).
En ambiente rural, el acero galvanizado se oxida una micra cada doce
meses. Si la capa de cinc es de 80 micras, podemos calcular que el acero
galvanizado puede resistir entre 50 y 60 años; mucho más que el acero
sin galvanizar. En otras áreas con atmósferas químicamente activas,
podemos extrapolar comparativas de tiempo proporcionales.
Si, a su vez pintamos el acero galvanizado con una pintura de calidad,
no necesita mantenimiento: colocamos la pieza de acero, la pintamos y
nos olvidamos de ella.
«Con cada euro que
se invierte en acero galvanizado la sociedad ahorra veinte»
Para determinar la resistencia a la corrosión de los componentes
metálicos se emplean las cámaras de ensayos acelerados.
CCI viene desarrollando desde 1967, bajo la Certificación AENOR, cámaras
de simulación climática, entre las que se encuentran las cámaras de
ensayos de corrosión acelerada, en todas las versiones, capaces de
reproducir cualquier ambiente marino, industrial o urbano, que pueda
encontrarse en condiciones naturales o artificiales y acelerarlo a
requerimiento. A este respecto es de destacar que CCI ha desarrollado
este tipo de cámaras para el Centro Nacional de Investigaciones
metalúrgicas CENIM, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones
Científicas, Empresa Nacional Siderúrgica etc., y las compañías más
relevantes del sector, entre otras entidades públicas y universidades
diversas.
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