CAMARAS DE ENSAYOS - CCI CONTROL DE CALIDAD

ARTICULOS

InicioEmpresaProductosNovedadesServiciosCalidadReferenciasNoticiasArtículosContactar

 

Corrosión y salud. Paneles yeso edificación

 

Las placas de yeso, o paneles prefabricados que vienen siendo sistemáticamente empleados en la edificación, para realizar tabiques divisorios, falsos techos, etc., pueden representar un serio peligro, tanto para la salud, como para la durabilidad de los materiales metálicos existentes en el interior de los edificios. La alarma ha sido servida por diversos organismos norteamericanos. Y es que el yeso, cuya formula química es CaSO4·2(H2O) Sulfato de Calcio dihidratado, puede desprender, bajo diversas condiciones, emisiones de sulfuro de hidrógeno.

Así, la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los Estados Unidos, CPSC y el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) han divulgado diversos informes relacionados con el riesgo de corrosividad y afectación de la salud, para este tipo de prefabricados.

En estos informes se insta la sustitución de todos los paneles de yeso problemáticos, dado el riesgo de corrosión que pueden representar para las personas y para mecanismos y sistemas tales como las alarmas de humo y monóxido de carbono, componentes de distribución eléctrica, luminarias, conmutadores, interruptores, fusibles, etc., y rociadores contra incendios, por ejemplo.

Los estudios realizados están avalados por el National Institute of Standards and Technology (Instituto Nacional de Normalización y Tecnología, NIST) sobre los posibles efectos de corrosión a largo plazo de los paneles de yeso conflictivos.

La investigación de la CPSC comenzó a principios de 2009 y ha sido secundada por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) y la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA).

La CPSC realizó contratos para investigar y probar los paneles de yeso problemáticos, visitó minas y fabricantes chinos, creó un sitio web público para mantener informado al público sobre nuevos sucesos, y dedicó miles de horas de trabajo y millones de dólares a estas actividades.

Como parte del esfuerzo para determinar si hubo efectos en la salud o la seguridad asociados a los paneles de yeso problemáticos, la agencia contrató a varias organizaciones técnicas muy respetadas, como Lawrence Berkeley National Laboratory (LBNL), Environmental Health & Engineering Inc. (EH&E), Sandia National Laboratories (SNL), el NIST y el U.S. Geological Survey (Servicio Geológico de los Estados Unidos, USGS).

LBNL usó cámaras climáticas construidas especialmente para medir emisiones químicas de muestras de yeso y evaluó los efectos a diferentes temperaturas y diversas condiciones de humedad en el tiempo con muestras de diferentes capas de pintura o yeso, encontrándose índices de emisión de sulfuro de hidrógeno considerablemente más altos en algunas muestras de paneles de yeso chinos, pero no en todas, en comparación con muestras norteamericanas.

El estudio determinó que el incremento en la temperatura y la humedad se corresponde con un incremento de los índices de emisión de los gases sulfurosos más reactivos, y que revestir las muestras de paneles de yeso problemáticos no causaba diferencias en las emisiones, en comparación con muestras sin revestimientos.

Los estudios detectaron niveles elevados de sulfuro de hidrógeno en viviendas que tenían paneles de yeso problemáticos, mostrando una fuerte asociación entre la presencia de sulfuro de hidrógeno y la corrosión de metales en las viviendas con paneles de yeso problemáticos.

Como parte de la investigación, la CPSC solicitó que los CDC consideraran realizar un estudio completo de cualquier posible efecto sobre la salud a largo plazo. En febrero de 2011, los CDC indicaron que la mejor evidencia científica disponible en ese momento aconseja la realización de un estudio sobre la salud a largo plazo.

Aunque las alarmas se han disparado en EEUU, donde se cree que puede haber hasta 6,300 viviendas afectadas, creemos que estas deberían extenderse a todo el mundo, especialmente países como España donde el desarrollo inmobiliario ha sido tan significativo.

Para determinar la resistencia a la corrosión de los componentes metálicos se emplean diversos tipos de cámaras de corrosión de laboratorio, de las cuales, la más común es la cámara de atmósferas corrosivas como la presentada en la imagen adjunta.

CCI viene desarrollando desde 1967, bajo la Certificación AENOR, cámaras de simulación climática, entre las que se encuentran las cámaras de ensayos de corrosión acelerada, en todas las versiones, capaces de reproducir cualquier ambiente marino, industrial o urbano, que pueda encontrarse en condiciones naturales o artificiales y acelerarlo a requerimiento. A este respecto es de destacar que CCI ha desarrollado este tipo de cámaras para el Centro Nacional de Investigaciones metalúrgicas CENIM, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Empresa Nacional Siderúrgica etc., y las compañías más relevantes del sector, entre otras entidades públicas y universidades diversas.

 

www.cci-calidad.com

Inicio  Volver

 Petición oferta          Petición información          Consulta