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La próxima generación de carreteras estará basada en
asfaltos solares
inteligentes capaces de aprovechar la energía solar.
Desarrollar carreteras fotovoltaicas inteligentes podría suponer una
nueva forma de preservar el medioambiente. Este es el proyecto y la
propuesta de la compañía norteamericana Solar Roadways: Un suelo de
placas ultrarresistentes que incorpora incluso LEDs para marcar la
señalización.
Según el proyecto, los firmes estarían formados por tres capas:
1.- Capa traslúcida muy resistente.
2.- Capa conteniendo los circuitos y sistemas electrónicos para captar
la luz solar.
3.- Capa conductora de distribución de la energía y de datos para
teléfonos, internet y hasta señal de televisión.
La energía generada serviría para alimentar su propia calefacción
interna ante nevadas y heladas, y al mismo tiempo dispondría de sensores
para calcular el peso de los vehículos que pasan por encima.
La energía generada sobrante podría utilizarse para hogares e
industrias.
Sus ventajas tecnológicas y medioambientales son evidentes, pese a su
elevado coste inicial, si bien se ahorrarían importantes costes de
energía a largo plazo y posiblemente el precio por panel se reduzca a
medida que aumente su implementación.
Este tipo de materiales requiere la realización de pruebas de
laboratorio específicas, destinadas, no solo a la simulación real, sino
también a la determinación de su resistencia frente a las inclemencias
climatológicas.
La experimentación se realiza con las cámaras climáticas de ensayos
ambientales y de simulación solar acelerada, las cuales permiten
reproducir fielmente, a escala de laboratorio, las diversas
climatologías que pueden sufrir los módulos fotovoltaicos expuestos a la
intemperie.
Funciones tales como la corrosión, lluvia, hielo, nieve, granizo, polvo
y arena, contaminación atmosférica, humedad, frío y calor, choques
térmicos y radiaciones intensas, pueden ser aceleradas para extrapolar
los valores a la vida esperada de uso y también investigar nuevos
productos más eficaces y duraderos.
Las cámaras SOLATRON, XENOLAB Y METEOTRON desarrolladas por CCI están
fabricadas bajo procedimientos AENOR, cumplen con todas las normativas
vigentes de homologación y se acompañan de los correspondientes
certificados de calibración de las variables de ensayo seleccionadas,
cuestión por la cual permiten certificar los productos.
Estos equipos se pueden fabricar sin límite de tamaño, en función del
tipo de componentes a ensayar, desde las pequeñas cámaras compactas,
hasta las grandes cámaras de construcción modular, capaces de albergar
gran número de paneles fotovoltaicos.
CCI desarrolla desde el año 1967, bajo la certificación AENOR, cámaras
de ensayos solares acelerados y de simulación climática para
investigación y control de calidad. A este respecto es de destacar que
CCI ha fabricado este tipo de cámaras de ensayos para las entidades de
la máxima relevancia y los centros de investigación más prestigiosos
existentes en la actualidad, tales como el Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC), CENER (CIEMAT), Ministerio de
Ciencia y Tecnología, Universidades, Centros tecnológicos de la red
ENAC, laboratorios privados y compañías multinacionales diversas.
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