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La Técnica
Electroquímica Cíclica Acelerada ACET, desarrollada por el Grupo
de Polímeros y Materiales Avanzados (PIMA) de la Universidad Jaume I de
Castellón (UJI) es un método de evaluación de las propiedades
anticorrosivas de las pinturas aplicadas sobre sustratos metálicos.
La duración del ensayo, aunque más acelerado que el de la niebla salina
convencional, tiene a nuestro entender, no solo el problema típico de la
trazabilidad respecto a la intercomparación entre los procedimientos
clásicos empleados masivamente y la técnica electroquímica, sino también
el de no ser comparable con la simulación real de la exposición al clima
marino. En todos los casos, de lo que se trata es de proporcionar
información no sólo cuantitativa sino también cualitativa sobre el modo
de fallo de los recubrimientos.
No obstante, todo procedimiento encaminado a la investigación de la
corrosión ha de ser considerado de alto valor, lo cual ha merecido la
validación técnica del ensayo por parte de AENOR, y su publicación en el
BOE el 28 de abril de 2011.
Concluida esta etapa, pronto verá la luz el texto definitivo de la norma
UNE que será publicada por el organismo normalizador, y que es la
antesala de la publicación de una norma EN de ámbito europeo cuando los
comités técnicos de otros cuatro países aprueben el texto.
La normalización es un proceso mediante el cual la Administración y
otros agentes interesados, según los casos consumidores, usuarios,
fabricantes o laboratorios de ensayo, alcanzan un acuerdo plasmado en un
documento técnico, una norma.
En este documento se definen las características que debe reunir un
producto, servicio, o, como en este caso, un procedimiento de ensayo,
para garantizar características tales como su seguridad, compatibilidad
o adecuación a su función.
El proceso de normalización en sus diferentes niveles (internacional,
europeo o nacional), se realiza en el seno de organismos reconocidos
(AENOR en el caso español), de acuerdo con un procedimiento que busca la
participación de todos los interesados, representados en comités
técnicos que garantizan que los estándares adoptados cuenten con el
mayor respaldo posible y que en el caso de los ensayos realizan un
juicio sobre su adecuación técnica.
Para analizar el grado de resistencia a la corrosión de los materiales
metálicos se vienen empleando de forma masiva las cámaras de ensayos
acelerados de laboratorio, en las cuales se pueden recrear todas las
condiciones ambientales posibles.
CCI viene desarrollando desde 1967, bajo la Certificación AENOR, cámaras
de simulación climática, entre las que se encuentran las cámaras de
ensayos de corrosión acelerada, en todas las versiones, capaces de
reproducir cualquier ambiente marino, industrial o urbano, que pueda
encontrarse en condiciones naturales o artificiales y acelerarlo a
requerimiento. A este respecto es de destacar que CCI ha desarrollado
este tipo de cámaras para el Centro Nacional de Investigaciones
metalúrgicas CENIM, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones
Científicas, Empresa Nacional Siderúrgica etc., y las compañías más
relevantes del sector, entre otras entidades públicas y universidades
diversas.
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