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La corrosión de los
aceros es una de las causas de deterioro metalúrgico más
importantes provocadas por la acción desintegradora de las atmósferas
químicamente activas y por tanto, potencialmente corrosivas.
Para determinar la resistencia a la corrosión de los aceros se emplean
las cámaras de ensayos de corrosión acelerada de laboratorio
desarrolladas por CCI SL, en las cuales se pueden recrear todas las
condiciones ambientales posibles.
Dentro de las condiciones ambientales potencialmente corrosivas, podemos
citar las siguientes:
Corrosión salina neutra:
La producida por el ambiente marino sin presencia de componentes ácidos,
(pH alrededor de 7).
Corrosión salina ácida:
La producida por ambientes activos en los cuales, además de la presencia
de sales diversas tales como el ClNa, SO4Cu, etc., pueden existir
concentraciones de ácidos, tales como el ácido acético procedente de las
siliconas empleadas en la carpintería metálica del aluminio, ácido úrico
en granjas, etc., por ejemplo.
Corrosión urbana:
La generada por la contaminación procedente de los combustibles de los
automóviles y las de las calefacciones en presencia de humedad.
Corrosión industrial:
La producida por la contaminación procedente de las emisiones de los
procesos industriales en presencia de humedad (niebla ácida).
Corrosión microbiológica:
Provocada por la contaminación de bacterias aerobias y anaerobias
existentes en aguas con altas concentraciones salinas, típicas de los
mares y océanos, lagos salados y fosas salinas. Las más significativas
son las denominadas ferrobacterias.
Corrosión galvánica:
Se produce cuando dos metales, cuyos potenciales de oxidación-reducción
son claramente diferenciados, se unen íntimamente en presencia de un
electrolito. En estas condiciones se genera una auténtica pila galvánica
en la cual el ánodo al oxidarse comienza a generar un flujo electrónico
con el consecuente desprendimiento progresivo de la superficie del
metal.
Corrosión bajo tensión:
Se produce como consecuencia de la combinación de dos efectos
simultáneos tales como un medio ambiente corrosivo, unido a una tensión
mecánica tal como la producida por los efectos continuados de tracción,
flexión y torsión, etc.
El deterioro superficial producido en tales condiciones aparece en forma
de microrroturas tales como agrietamientos progresivos (fatiga por
corrosión).
Corrosión Kesternich:
Es la misma que la corrosión industrial. Consiste en el ataque corrosivo
producido por el SO2 en presencia de humedad saturada a condensación,
bajo condiciones térmicas controladas.
Corrosión por inmersión alternativa:
Se produce cuando las superficies metálicas son periódicamente cubiertas
por el agua de mar, por ejemplo, a intervalos repetitivos provocados por
el oleaje, mareas, etc.
Corrosión climosalina:
También denominada de ciclos climáticos combinados con niebla salina. Es
el que representa más fielmente lo que sucede en la realidad con los
ciclos nocturnos y diurnos, donde por la noche sube la humedad baja el
punto de rocío (clima húmedo), al amanecer sube la temperatura y baja la
humedad (secado), y alternadamente se producen las deposiciones de la
niebla salina dispersada por el mar.
Corrosión inducida:
Es la que no está causada de manera directa por el agente primario que
interacciona con el metal en cuestión, sino por la influencia de los
subproductos derivados de dichos agentes primarios. Este tipo de
corrosión también se denomina corrosión influenciada. Es el caso de la
acción de los microorganismos biológicos, los cuales generan derivados
metabólicos que desprenden componentes ácidos, los cuales, influyen en
la cinética del proceso de corrosión.
Para determinar la resistencia a la corrosión de los metales y sus
recubrimientos, se emplean las cámaras de corrosión de laboratorio como
la presentada en la imagen adjunta.
CCI viene desarrollando desde 1967, bajo la Certificación AENOR, cámaras
de simulación climática, entre las que se encuentran las cámaras de
ensayos de corrosión acelerada, en todas las versiones, capaces de
reproducir cualquier ambiente marino, industrial o urbano, que pueda
encontrarse en condiciones naturales o artificiales y acelerarlo a
requerimiento. A este respecto es de destacar que CCI ha desarrollado
este tipo de cámaras para el Centro Nacional de Investigaciones
metalúrgicas CENIM, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones
Científicas, Empresa Nacional Siderúrgica etc., y las compañías más
relevantes del sector, entre otras entidades públicas y universidades
diversas.
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