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Existen diversos entornos de trabajo caracterizados por ambientes
climáticos extremos, tales como elevadas temperaturas, etc., las cuales
pueden afectar de forma muy significativa a los trabajadores, no solo en
lo que a su seguridad se refiere, sino también en lo relativo a la
idoneidad del desempeño individual y colectivo de determinadas
actividades laborales.
Normalizar los efectos del estrés climático es un aspecto muy importante
porque las administraciones públicas y los centros tecnológicos deben
poner los medios de investigación necesarios para estudiar las
características exigibles definitorias de cada actividad y para estudiar
las respuestas personalizadas de los trabajadores en las condiciones
ambientales específicas bajo las cuales se desarrollan los diversos
tipos de tareas.
Es necesario definir los métodos de determinación de las aptitudes
fisiológicas y psicológicas necesarias para garantizar la seguridad de
los trabajadores en el desempeño de cada tipo de trabajo.
En lo que al estudio de los entornos ambientales se refiere, en
ocasiones los trabajadores han de desarrollar su actividad en
condiciones climáticas extremas, bajo las cuales no todas las personas
van a presentar las mismas capacidades, ni respuestas fisiológicas y
psicológicas adecuadas, pudiendo desencadenar cuadros de riesgo muy
diferenciados.
En este sentido es necesario seleccionar medios de protección ambiental
científicamente estudiados para cada tarea en particular e investigar el
comportamiento de los trabajadores cuando están sometidos a dichas
condiciones ambientales.
Para estudiar el comportamiento humano en cada entorno laboral, existe
la posibilidad de utilizar grandes
cámaras de entornos
climáticos laborales capaces de simular aquellas condiciones
ambientales semejantes a las que tendrían que estar sometidos los
trabajadores durante el desarrollo de las actividades laborales.
A este respecto CCI desarrolla cámaras climáticas capaces de simular
condiciones ambientales extremas cambiantes, con ciclos térmicos que
cambian de frío a calor en tiempos predeterminados, generación de
presiones variables, atmósferas contaminantes, simulación de polvo,
radiaciones solares intensas, altas y bajas temperaturas, viento,
lluvia, ozono, hielo, etc.
Además, con las cámaras climáticas de simulación CCI se puede estudiar
el comportamiento humano de los trabajadores cuando están sometidos a
esfuerzos físicos, simultaneados con las condiciones climáticas
correspondientes a cada grupo de tareas.
Las personas objeto del estudio pueden ser monitorizadas desde el
exterior mediante sensores inalámbricos vía Bluetooth, además de
permitir el registro informatizado de las constantes fisiológicas del
individuo, tanto en condiciones de reposo como de estrés bajo
condiciones climáticas variables.
CCI viene desarrollando desde 1967 cámaras de simulación climática,
entre las que se encuentran las cámaras de estabilidad capaces de
reproducir las condiciones ambientales más representativas de la
climatología existente en nuestro planeta. A este respecto es de
destacar que CCI ha desarrollado este tipo de cámaras para el Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), industrias
farmacéuticas, alimentarias, cosméticas y fitosanitarias, entre otras
entidades relevantes y universidades diversas.
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